lunes, 10 de octubre de 2016

LA VOLUNTAD DE DIOS


Cada verdadero seguidor de Jesucristo dice que quiere hacer la voluntad de Dios. Pero la mayoría de los cristianos piensan que la voluntad de Dios es algo que se le impone – algo de mal gusto y difícil, lo cual están obligados a hacer.


Yo creo que la perfecta voluntad de Dios es un asunto de gran importancia para todos aquellos que dicen amar al Señor. Y existe una vasta diferencia entre someterse a la voluntad de Dios y aceptar su voluntad.


Someterse significa “sujetarse a” o “rendirse a condiciones impuestas.” A menudo, uno piensa en someterse en términos de castigo o disciplina. Por ejemplo, el gobierno de Irak fue obligado a someterse a condiciones de castigo por las Naciones Unidas. Los iraquíes no aceptaron esta disciplina impuesta – más bien, se sometieron a ella.

Tristemente, muchos cristianos ven la voluntad de Dios de esta manera. Se imaginan a Dios como demandando que se rindan a un grupo de reglas y condiciones: “¡Hazlo a mi manera, o te desamparo!”

Resultado de imagen para la voluntad de dios¡Cuan equivocados están! Cuan diferente de nuestro hermoso Salvador es esta manera de pensar. ¡Lo cierto es, cuando un creyente conoce la gloria de hacer la perfecta voluntad del Señor, él la aceptara con gozo y esperanza! Aceptar significa, “tomar, como en los brazos” – presionar a tu pecho como en una expresión de amor y afecto. Sin embargo, el triste hecho es, muy pocos cristianos aceptan la perfecta voluntad de Dios.

Quizás estés pensando, “La perfecta voluntad de Dios me ha pasado por alto. Mi vida es una casualidad – no tiene forma ni orden.” ¡No! Puedes estar seguro que Dios tiene un plan y voluntad absoluta y perfecta para cada uno de sus hijos. El no deja ninguna vida a la casualidad. De hecho, él quiere ordenar cada uno de tus pasos todos los días de tu vida aquí en la tierra. ¡Y él desea que tú entres en su plan y voluntad para ti hoy!

La hermosa voluntad de Dios no es solamente para ministros o santos profundamente espirituales, sino para todos sus hijos. El Nuevo Testamento nos exhorta: “para no vivir el tiempo que resta en la carne, conforme a las pasiones humanas, sino conforme a la voluntad de Dios.” (1 Pedro 4:2). “os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él…” (Hebreos 13:21).

Los apóstoles tuvieron un solo deseo para todas las iglesias – que cada miembro supiera la voluntad perfecta de Dios para sus vidas y la aceptara. Pablo escribió acerca de un hermano llamado Epafras: “el cual es uno de vosotros, siervo de Cristo. …Él siempre ruega encarecidamente por vosotros en sus oraciones, para que estéis firmes, perfectos y completos en todo lo que Dios quiere.” (Colosenses 4:12). Epafras sabía que Dios tenía una voluntad especial para cada uno en la congregación. Y él sabia que si ellos entraban en la voluntad del Señor, encontrarían gozo, éxtasis y cada una de sus necesidades suplidas.

Es muy fácil para cualquiera decir, “¡Si, yo quiero la perfecta voluntad de Dios en mi vida!” Pero lo cierto es, que ningún creyente entra a su voluntad sin una gran lucha. La perfecta voluntad de Dios es aceptada o abrazada solo en Getsemaní – y Jesús nos dio el ejemplo.

¡Simplemente no puedes aceptar la voluntad
de Dios hasta que mueras a toda voluntad propia!

Fue profetizado de Jesús desde el principio que él vendría a la tierra por un propósito eterno: a cumplir la voluntad del Padre. “He aquí, vengo, Dios, para hacer tu voluntad, como en el rollo del libro está escrito de mí” (Hebreos 10:7).

Cristo le dijo a sus discípulos: “… porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del Padre, que me envió.” (Juan 5:30). “Mi comida es que haga la voluntad del que me envió y que acabe su obra.” (4:34). “He descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.” (6:38).

No hubo un momento en la vida de Jesús cuando el no estaba consciente que su propósito en la tierra era hacer la voluntad del Padre. Esto debe ser cierto de nosotros también – que en cada hora del día busquemos hacer su voluntad. El hecho es, que ya no nos pertenecemos; fuimos comprados con un precio. ¡Y como Jesús, fuimos creados para hacer la perfecta voluntad del Padre!

Pero, no importa cuan espiritual seas o cuanto tiempo hayas caminado con Jesús, llegara un tiempo cuando tengas que decidir una vez por todas cual voluntad prevalecerá en tu vida: la tuya – o la del Padre. Jesús tuvo que enfrentar esa hora. Él sabía que tenía un llamado eterno y divino. Pero el también era humano - ¡y fue probado grandemente!

Cuando llego esa hora para Cristo, él vio ante sí el doloroso precio de aceptar la perfecta voluntad del Padre. Significaba caminar directamente a las mandíbulas de la muerte – a un dolor indescriptible y desconocido – y el se puso “Mi alma está muy triste, hasta la muerte;” (Mateo 26:38). “Lleno de angustia… y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.” (Lucas 22:44). ¡La misma carne de Jesús comenzó a temblar!

Pero cuando el se levanto de esa lucha, su alma fue inundada de éxtasis. Había algo en el de gloria eterna – porque algo fue arreglado: ¡Su propia voluntad quedó muerta para siempre!

Nuestro Señor fue a la Cruz con pleno gozo – porque el ya estaba muerto. Él murió a todo lo que era su humanidad. Y él pudo decir, “Padre, no vino aquí a vivir una vida fácil. Vine a entregarme para ti. Ahora enfrento el precio - ¡y lo acepto!”

Jesús se aferró a la voluntad del Padre con un afecto que lo levanto por encima de todos los sufrimientos que le esperaban. Ningún hombre o demonio lo podía tocar. ¡Y ahora el anticipaba ansiosamente la gloria que seria de su Padre!

Si nosotros hemos de ser como Cristo,
también tendremos nuestro Getsemaní
cuando seamos enfrentados a movernos
a la perfecta voluntad de Dios.

Puedes haber testificado por años: “Estoy aquí en la tierra solamente para hacer la voluntad de Dios. ¡Obedeceré!” Pero entonces un día llegas cara a cara con una crisis de vida o muerte mas allá de cualquier cosa que hayas conocido. Es un lugar donde escoger la voluntad de Dios puede ser la decisión más dolorosa y difícil que hayas enfrentado.

Al final tienes tres opciones:
Puedes correr.
Puedes hacer nada, y seguir el camino de la voluntad propia.
O puedes hacerlo a la manera de Dios, la manera difícil – el camino de la muerte.
La manera del Señor casi siempre parece dolorosa y sin esperanza. Y aceptarla puede significar morir a todo lo que esperabas en la carne. Permíteme darte dos ilustraciones de la vida real:

Una vivaz joven inglesa fue llamada a ser misionera. Ella le había entregado el corazón totalmente al Señor - ¡y ella estaba llena de ambición por Jesús! Ella dirigía un pequeño grupo de oración y trabajaba con los desamparados. Y como la mayoría de las muchachas de su edad, ella esperaba encontrar un joven espiritual para casarse – alguien quien compartiría con ella su carga por los perdidos. Ella testificaba a amistades y a Cristo que estaba preparada para “hacer la perfecta voluntad de Dios, ¡sin importar el precio!

Llego el día cuando ese deseo fue probado. Ella solo era una jovencita - ¡y el Espíritu Santo le dijo que tomara un barco y se fuera al Oriente!

Cayo de rodillas: “¿Señor, y que acerca del esposo – una cobertura espiritual para mi ministerio? ¿Y que me dices de todos los impíos en Inglaterra que te necesitan? ¿Y todas mis amistades y nuestras maravillosas reuniones de oración? ¿Estoy supuesta a tomar la maleta e irme – sin conocer a nadie, ni siquiera el idioma?”

Ella estaba enfrentando la voluntad de Dios – lo desconocido. Pero ella sabia que el Espíritu había hablado, y su voluntad fue claramente revelada: “Ve – ¡y yo iré contigo!”

¡Ella tuvo su experiencia Getsemaní! Y antes de levantarse de la oración ella murió – a toda su ambición, su iglesia y amistades, a toda comodidad y voluntad propia. ¡Gozo lleno su corazón!

Subió al barco y les dio un beso de despedida a sus amistades. Ella cruzó la raya: ¡La voluntad de Dios a cualquier precio! Cuando el barco llegó a Hong Kong, Dios le dijo que se bajara – y ella lo hizo, sin conocer a un alma.

Eso sucedió hace quince años, hoy Jackie Pullinger es la madre espiritual de literalmente cientos de drogadictos y personas atribuladas en los barrios pobres de Hong Kong. Ella esta casada con Jesús y es una verdadera hija de Sión. Ella conoce el éxtasis de estar en la perfecta voluntad del Padre - ¡un éxtasis que nunca la dejo desde que se monto en el barco!

Una mujer llamada Amanda Smith vivió hace mas de siglo – una mujer cuyo corazón estaba puesto en Dios. Ella era una humilde sirvienta negra y una guerrera de oración. La gente sentía la presencia de Jesús alrededor de ella.

Dios le mando un maravilloso y amante esposo a esta joven mujer quien ministro con ella. Amanda era misionera de corazón – le encantaba viajar, y ganaba gente para el Señor dondequiera que iba. Pero entonces comenzó al Guerra Civil, y el esposo de Amanda lo mataron.

Amanda lloro. Pero siguió entregándose completamente a la oración y el servicio a los demás. Con el tiempo, ella comenzó a sentirse sola. Ella comenzó a orar, “Señor, mándame un esposo piadoso – uno que comparta mi carga de viajar y ministrar.

Un día ella conoció a un hombre que aparentaba ser todas esas cosas. Él era un pastor laico Metodista quien dijo que iba a ser ordenado como corredor de circuito. Amanda oro, O, Señor, gracias - ¡este es el hombre!”

¡Pero Amanda no llevo el asunto a Getsemani! Ella no buscó al Señor por su perfecta voluntad. Muy adentro, ella temía que Dios dijera que no – y ella quería casarse con él. Amanda nunca murió a su propia voluntad – y ella tomó las riendas. Ellos se casaron – y dentro de tres semanas Amanda se dio cuenta que había perdido la voluntad de Dios. Su esposo no era un hombre de oración – él había estado actuando para ganar su corazón. Luego, el confeso que no iba a ser ordenado. ¡Él dijo que sabia que ella no se hubiera casado con él, sí le decía la verdad!

Con el tiempo, el dejo a Amanda y se deslizo. Ella pasó el resto de su vida sola. Pero todo lo que hizo desde ese momento, lo llevo a Dios, muriendo a su propia voluntad – ¡y fue grandemente bendecida! El Señor la dirigió perfectamente todos sus días. Ella fue usada poderosamente como una predicadora de santidad. ¡Amanda Smith había hallado el éxtasis en la perfecta voluntad de Dios!

Si la voluntad de Dios no es aceptada
gozosa y obedientemente, ¡algo
horroroso sucede!

Entra el endurecimiento – la vida pierde su sabor, y todo muere. A esto se refería Jesús cuando dijo: “Acordaos de la mujer de Lot.” (Lucas 17:32).

Ahora, era la perfecta voluntad de Dios castigar y destruir Sodoma y Gomorra. Y fue su misericordiosa voluntad llevar a Lot y su familia a lugar seguro. ¡Si los ángeles no los hubieran tomado de la mano y arrastrarlo de allí, se hubieran perdido! Pero la esposa de Lot no se convirtió en un pilar de sal simplemente porque miro atrás. Estoy seguro que Lot y sus hijas no pudieron evitar mirar atrás sobre tal holocausto.

No – lo que Jesús estaba diciendo acerca de la esposa de Lot va mas profundo. Ves, ¡ella estaba enojada con Dios! En su corazón, ella estaba casada con su casa, su familia, su círculo de amistades – y Dios se estaba llevando todo. ¡Ella deseaba la perfecta voluntad de Dios si significaba perder todas esas cosas!

La escucho llorando: “¡Dios no es justo! Todo estaba yendo tan bien. Mi bella cocina, mis bellos platos – nada de eso era pecaminoso. Yo era una buena madre. Nuestras cenas los domingos eran tan maravillosas. ¿Por qué me estas quitando todo?”

En ese momento, en su ira, su corazón se hizo de piedra. La amargura la consumió. Y Jesús estaba diciendo de ella, “Cuando estas casado con cosas y no sales de Sodoma, una dureza entra a tu vida. Serás como una estatua sin vida, muerto por dentro – ¡porque las cosas se han apegado a tu corazón!

La mujer de Lot tan solo perdió la voluntad de Dios – incluyendo un nuevo comienzo, con paz y propósito – ¡sino que también perdió todos sus sueños y ansias terrenales! ¡Todo se hizo humo!

¡Hacer la voluntad de Dios puede requerir
caminar directamente en la cara del horno ardiente!

Considera los tres jóvenes hebreos Sadrac, Mesac y Abed-nego. Eran hombres jóvenes en la flor de su vida: lideres de provincias, teniendo autoridad, expertos en lingüísticas.

Su meta era llevar las leyes hebreas de moralidad a su sociedad impía. ¡No se puede contar que sueños ellos compartían por la gloria de Dios!

Pero fueron mandados por decreto a adorar un ídolo con el resto del pueblo. Ellos fueron advertidos: “Ustedes tienen veinticuatro horas. ¡Si no se postran al sonido de la trompeta, serán echados en el horno que ha sido calentado siete veces mas!”

La voluntad de Dios estaba muy clara para ellos: ¡no era posible que se postraran! Pero allí estaban, tres jóvenes brillantes – enfrentando la muerte de todo lo que conocían.

Por supuesto que tenían opciones. Ellos pudieron decir: ¡Postraremos solo nuestros cuerpos – pero no nuestros corazones!”

O pudieron escapar. Ellos tenían guardas armadas a sus órdenes, los mejores caballos árabes a su disposición. Ellos tenían todo el dinero que necesitaban en sus manos, en la tesorería nacional. Y había lugares seguros en países cercanos.

Pero Sadrac, Mesac y Abed-nego no hicieron ningunas de estas cosas. Al contrario, ¡creo que vigilaron en oración! No hubo una sola de compromiso esa noche – porque todos hicieron lo que Jesús hizo: ¡Tuvieron su Getsemani!

Murieron a su propia voluntad – a todas sus habilidades, a su futuro en el gobierno, a todos sus planes piadosos. ¡Y en el momento en que murieron esa noche, sus corazones fueron llenos de éxtasis! Abrazaron la voluntad de Dios, amándola – nunca la soltarían. Ellos dijeron, “¡O, Dios, enfrentaremos lo que sea! Tú eres capaz de librarnos de esto – pero aunque no lo hagas, ¡con gusto pasaremos por ello!”

Ellos no resistieron cuando los soldados vinieron a la mañana siguiente y los ataron de manos y pies. Mas bien, yo creo que mientras esos jóvenes eran llevados al horno, cantaron alabanzas a Dios - ¡porque habían entrado al éxtasis de su perfecta voluntad!

Amado, detente y mira las llamas ardientes y blancas de ese horno calentado siete veces: ¡Así es exactamente como se ve cuando miras atentamente a la perfecta voluntad de Dios! Es miedoso, espantoso y doloroso para la carne, sin ninguna promesa de aplazo. Solo hay una invitación: “¡Entra!”

Sin embargo, cuando esos tres hombres hebreos fueron echados en el horno, ¡ya ellos estaban muertos! Muertos a la ambición, muertos al gozo de escuchar los mensajes proféticos que Daniel había compartido, muertos a cualquier pensamiento de esposas e hijos, muertos a toda esperanza y sueños. Solo una cosa les importaba: ¡obedecer la perfecta voluntad de Dios!

Cuando abrazas gustosamente la voluntad de Dios – cuando realmente has muerto al yo – algo es librado en tu corazón que nadie puede explicar o darte. Te pone más allá del alcance de los hombres y los demonios. ¡Pero no es soltado hasta que entres al horno!

¡Una gloria maravillosa espera al alma
que abraza la voluntad de Dios!

La puerta del horno representa cruzar al otro lado a la perfecta voluntad de Dios. En este lado de la puerta hay un ejército de enemigos que se mofan, visiones de dolor y sufrimiento. Los demonios te gritan: ¡Dios no espera esto de ti! El te ama. ¿No dijo el que te daría los deseos de tu corazón? ¡Te has convertido en un fanático!”

Pero una vez que cruzas la línea y abrazas la voluntad de Dios, sucede algo increíble: ¡Jesús se manifiesta en tu vida!

Cuando los jóvenes hebreos estaban dentro del horno, Jesús estaba esperando allí. El no se revelo inmediatamente – porque primero ellos tenían que decidir abrazar su voluntad. Pero cuando ellos la abrazaron y murieron a su propia voluntad, Jesús se les manifestó. Y lo que ellos pensaron que eran carbones dolorosos se volvieron en pastos verdes y brisas suaves – ¡porque Jesús había ido antes que ellos!

En el mismo momento que entras al horno – cuando cruzas al otro lado y abrazas la voluntad de Dios – darás la vuelta y veras a Jesús. Él estará allí en una manifestación que podrás tener de ninguna otra manera. Y él hará tres cosas para ti:

1. Primero, el se convertirá en todo en tu vida. Él será tu gozo, tu expectación. Él tocara ese lugar en tu corazón que ninguna persona en la tierra puede tocar.

Yo amo a mi esposa e hijos. El amor, compasión y amistad que recibo de ellos es un gozo para mí. Pero solo hay un éxtasis en mi vida – solo una Persona que puede suplir las necesidades mas profundas en mí – y ese es mi Señor. ¡Y yo también lo he conocido en el horno!

2. La otra cosa que Jesús hará será despojarte de todas tus ataduras.

Cuando Sadrac, Mesac y Abed-nego entraron al horno, entraron en una liberación: cada atadura fue rota, cada herida fue sanada, cada temor desvaneció - ¡porque Jesús entro rápidamente!

“Estos tres hombres, Sadrac, Mesac y Abed-nego, cayeron atados dentro del horno de fuego ardiente. Entonces el rey Nabucodonosor se espantó, se levantó apresuradamente y dijo… yo veo cuatro hombres sueltos, que se pasean en medio del fuego sin sufrir ningún daño; y el aspecto del cuarto es semejante a un hijo de los dioses.” (Daniel 3:23-25).

El rey vio a cuatro hombres – caminando, hablando y abrazándose. Los tres hombres jóvenes eran abrazados - ¡por Jesús!

¿Sientes dolor? ¿Sabes como sanarte? No sucederá simplemente porque Dios manda a alguien que te entienda – porque nadie te entiende como Jesús. ¡No, el Único que puede satisfacerte completamente es Jesús mismo! Ya sea que sientas vacío, soledad o cualquier otra cosa – ¡cuando entras al horno de su voluntad, todas tus ataduras caerán!

3. Finalmente, recibirás un llamado a predicar a Cristo a las naciones. Cuando los tres jóvenes hebreos entraron al horno, les llego un llamado que no pudo llegar de ninguna otra forma:

“Entonces Nabucodonosor se acercó a la puerta del horno de fuego ardiente, y dijo: … siervos del Dios altísimo, salid y venid. Y Nabucodonosor dijo: «Bendito sea el Dios de Sadrac, Mesac y Abed-nego, que envió su ángel y libró a sus siervos que confiaron en él, los cuales no cumplieron el edicto del rey y entregaron sus cuerpos antes que servir y adorar a otro dios que su Dios.

“Por lo tanto, decreto que todo pueblo, nación o lengua que diga blasfemia contra (su) Dios… sea descuartizado, y su casa convertida en estercolero; por cuanto no hay dios que pueda librar como este». (Daniel 3:26-30).

¡Y hablar de un llamado ‘macedonio’! ¡Mira cuan rápido Dios cambio la atmósfera, en tan corto tiempo – de mofa, a maravilla, a un llamado a que el evangelio sea escuchado!

Amado, ¡esto es lo que va suceder en los últimos días! La gente no se volverá a predicadores de renombre. ¡En vez de eso, miraran hacia los santos sencillos y humildes quienes se han sometido por entero a la perfecta voluntad de Dios! Estos son los que han conocido el corazón de Jesús. Ellos han salido del horno después de haber estado con Cristo – y la gente se reunirá a su alrededor, diciendo: “Por favor, háblame. ¡Veo que estas entregando tu cuerpo y alma a Jesús – y quiero saber mas de eso!”

Finalmente, hacer la perfecta voluntad de Dios a veces
requiere volver a una situación familiar
de la cual estuvimos corriendo.

Puede que estés en una situación familiar que parezca sin esperanzas. Has clamado, “Señor, no puedo mas - ¡Yo se que no esperas esto de mi!” Piensas que no puedes soportar más tiempo – y si todavía no has echado a correr, probablemente sientes deseos de hacerlo. ¡Pero correr, nunca es el plan de Dios!

Jacob tenía una terrible situación familiar. Era mas de lo que él podía soportar – de hecho, amenazaba su vida. Él le había robado la primogenitura a Esaú y lo había airado hasta el punto de asesinato.

¿Cómo fue que Jacob manejo este problema? ¡Él huyó de todo! El no tuvo un Getsemani – el no murió al yo ni le pregunto a Dios que debía hacer. En vez de eso, Jacob escuchó la voz de su carne – esto es, a su madre, Rebeca, quien dijo: “…hijo mío, obedece a mi voz: levántate y huye…” (Génesis 27:43).

Jacob corrió por veinte años – y fueron veinte años de dolor y problemas. Finalmente, Dios le dijo que era tiempo de enfrentar todo: “… Levántate ahora y sal de esta tierra; vuélvete a la tierra donde naciste" (31:13). Dios estaba diciendo: “Jacob, nunca vas a conocer mi plenitud hasta que vuelvas y enfrentes este problema. ¡Ve – entra al horno!”

Jacob viajó con su familia para arreglar las cosas - ¿y que crees que fue lo primero que vio? A Esaú, saliendo a encontrarse con él en el desierto – ¡con cuatrocientos soldados airados, listos para la venganza!

Jacob gritó: “¡Señor, necesito un milagro! Tienes que cambiar el corazón de mi hermano. ¡Quítale el odio hacia mí!” Jacob tenía temor e ira en su corazón hacia Dios - ¡porque solo se había sometido a la voluntad de Dios! Él estaba diciendo: “Señor, he dispuesto mi corazón a obedecerte - ¡pero las cosas no están saliendo bien!”

Quizás las cosas no están bien en tu familia. ¿Tienes un esposo alcohólico, una esposa que no te entiende, problemas financieros? Amado, esas son las mismas cosas que Esaú y su ejército representan – cada dolor, cada argumento de la carne, cada razón que tu mente puede darte porque no puedes enfrentar esta situación sin esperanzas. El diablo te dice: “Has obedecido a Dios, has hecho bien - ¡pero nada ha cambiado! El corazón de tu ser querido sigue endurecido – de hecho, esta peor. Si no corres ahora, ¡pasaras el resto de tu vida en un infierno!”

Lo cierto es que no puedes continuar – si tan solo te vas a someter. Pero puedes seguir si haces como Jacob: él tuvo un Getsemani – ¡una noche de muerte! Yo sé lo que Jacob oró esa noche – porque yo he hecho esa oración:

“O Dios, esta situación es demasiado para mí. He manipulado y tratado de hacer que sucedan cosas. ¡Pero estoy cansado de hacer las cosas a mi manera! No puedo seguir corriendo, Señor – quiero que mi vida este bien contigo. Esaú puede matarme a mí y a mi familia – puede quitarme todo lo que tengo. ¡Pero prefiero estar contigo en la gloria que pasar otro día viviendo de esta manera!”

Esa noche, Jacob murió. Dios lo hirió para que no huyera más. El solo podía cojear al futuro, totalmente dependiendo del Señor. Pero paso otra cosa también: éxtasis lleno su alma. Y yo creo que cuando Jacob cruzo el riachuelo para encontrarse con Esaú temprano en la mañana, ¡el estaba absolutamente libre de temor!

Tú también puedes estar enfrentando un Esaú. Tu piensas: ¿Quiere decir que mi esposo nunca cambiara – que nada en mi vida va a mejorar?”

No - ¡Dios cambió a Esaú! Él le sacó el corazón de piedra. Cuando Esaú se encontró con Jacob, el cayo sobre su hermano, besándolo y abrazándolo. ¡Había completa paz!

Querido santo, no temas entrar al horno. Mientras tengas la paz de Jesús y la perfecta voluntad de Dios, puedes soportar cualquier cosa, en cualquier lugar, en cualquier momento. Puede que tus circunstancias no cambien – ¡pero tú cambiaras! Jesús llenara tu alma de gozo y sanara todas tus heridas y dolor. Tu vida será llena, bendecida - ¡porque él será todo para ti!

No tienes que correr. Solo necesitas mirarlo a él – y abrazar su perfecta voluntad para ti. Y el te dará su gozo abundante y grandioso en medio de tu presente prueba ardiente. ¡Aleluya!

viernes, 7 de octubre de 2016

SIGNIFICADO DEL NOMBRE DE DIOS JEHOVA:


Los nombres son importantes. Es difícil pensar en cosas sin tener en cuenta sus nombres. 

Los diferentes nombres de Dios en la Biblia describen y demuestran Su carácter. “Jehová” aparece a menudo en las Escrituras. “JEHOVÁ” SIGNIFICA “EL ETERNO, EL INMUTABLE, EL QUE ERA, EL QUE ES Y EL QUE SERÁ”. Cuando Moisés se encontró con Dios en la zarza ardiente, le preguntó Su nombre. “Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. 

Resultado de imagen para yo soy el que soy bibliaY dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros” (Éxodo 3:14). Dios habló como Jehová, el Dios auto-existente. Los judíos llegaron a considerar un nombre particular de Dios como Su nombre personal. Los eruditos llaman a este nombre, que se deriva de cuatro letras hebreas, el “tetragrámaton” (de treta, cuatro y gramma, letra). Los judíos se preocupaban tanto en no usar este nombre en vano que incluso no lo pronunciaban cuando leían las Escrituras en voz alta. (Ellos lo reemplazaban porAdonay, que significa Señor). Como resultado, se desconoce la pronunciación adecuada de la palabra hebrea original. La mayoría de eruditos dice que “Yahweh” o “Yahveh” es probablemente la pronunciación adecuada, aunque se ha usado Jehová desde el siglo XVI. La Biblia enfatiza el respeto a Dios al señalar la importancia del nombre de Dios. Salomón dijo: “Torre fuerte es el nombre de Jehová; a él correrá el justo, y será levantado” (Proverbios 18:10). El salmista dijo: “Redención ha enviado a su pueblo; para siempre ha ordenado su pacto; santo y temible es su nombre” (Salmos 111:9). [A propósito, “temible” o “reverenciado” hace referencia a Dios en la Biblia, no al hombre]. Isaías habló del “Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados” (57:15). Jesús dijo a Sus discípulos: “Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre” (Mateo 6:9). El tercer mandamiento advierte: “No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano” (Éxodo 20:7). Aunque este mandamiento es parte del antiguo pacto, la necesidad de respetar el nombre de Dios es continua. Pablo escribió: “Todos los que están bajo el yugo de esclavitud, tengan a sus amos por dignos de todo honor, para que no sea blasfemado el nombre de Dios y la doctrina” (1 Timoteo 6:1).


jueves, 6 de octubre de 2016

¡¡DIOS AUN ESTÁ EN EL TRONO Y LA ORACIÓN CAMBIA LAS COSAS!

 Aprende cómo funciona la oración.
Genera poder ilimitado para beneficiarte y beneficiar a otros.
¡Cambia el mundo a tu alrededor!

Sigue los principios básicos que damos en esta presentación y renovarás tu vida espiritual.
Contacto
Dios no concibe la oración como un rito, sino como un animado intercambio, un diálogo afectuoso entre buenos amigos.

Lamentablemente, hoy en día impera la idea de que no es posible hablar con Dios en esos términos. Algunas personas piensan que su falta de religiosidad les impide acercarse de ese modo al Creador. Otras tienen la idea de que el Padre Celestial es tan sublime que se encuentra sumamente alejado de nuestra realidad.
Ha quienes piensan que tiene mucho que hacer para preocuparse por ellos y sus problemas, y que las cuestiones terrenales carecen de importancia para El. Unos se consideran indignos o muy imperfectos. Otros  se sienten culpables o avergonzados de ciertos actos que han cometido. Hay quienes incluso le tienen miedo.
¡Ojalá comprendieran que El lo ve todo con ojos muy distintos!
pp-oracion20El Señor desea mantener una relación personal con cada uno de nosotros. Quiere que esta constituya el aspecto más profundo, trascendental, satisfactorio y gratificante de nuestra vida.
Eso no significa que se proponga restar categoría a las demás relaciones  y actividades que nos ocupan y que consideramos importantes. Todo lo contrario: quiere formar parte de ellas.
Pretende facilitarnos la vida cotidiana, dar un nuevo sentido a nuestras vivencias, y además disfrutar de ellas al lado nuestro.
En resumidas cuentas, quiere realzar nuestras existencia y añadir toda una nueva dimensión a cuanto hacemos por medio de Su amorosa presencia.
Pero, ¿como se entabla una relación fluida con el Padre Celestial, sobre todo cuando uno se considera insuficiente y poco espiritual?
¿Como se establece esa conexión?
Muy sencillo:
Por medio de Su hijo, Jesús.
Ninguno de nosotros es capaz de concebir lo grande y maravilloso que es Dios. El y Su Espíritu transcienden el universo. Hasta tal punto sobrepasa nuestra comprensión que tuvo que enviar a un Ser capaz de ejemplificarnos Su amor. Alguien con quien  pudiéramos identificarnos. Alguien que pusiera a Dios a las alturas de nuestro limitado entendimiento humano. Por eso nos dio a su Hijo Jesús.
La Oración es comunicación
Al igual que sucede con toda amistad, tu relación con Jesús se verá fortalecida si te comunicas con Él francamente y con frecuencia.  En realidad, esa es la esencia de la oración: comunicarse de corazón a corazón con el Señor.
Puedes orar en cualquier parte, en cualquier momento. Da lo mismo que estés sentado o de pie. No es necesario estar en un templo ni en ningún lugar en particular. La oración establece un vínculo entre el Señor y tú, te encuentres donde te encuentres.
Jesús está a tu disposición. Basta una oración para acceder a Él, Se complace en prestarte oído y te dará una mano siempre que lo necesites.  Él se interesa sinceramente por ti. Le encanta escucharte y responder tus inquietudes.

Claro que la Oración es mas que eso.
Jesús también quiere comunicarse contigo, hablarte. Quiere dirigirte palabras de amor y de ánimo. Desea ayudarte a resolver tus problemas. Tiene en Su haber todas las soluciones y respuestas, pero para poder revelártelas es preciso que lo escuches. Por eso es necesario que aprendas a reconocer Su voz cuando te hable al alma y te ponga pensamientos en la cabeza.
Beneficios que nos reporta la oración.
Pasar tiempo con El Señor rinde tantos beneficios que no podemos prescindir de ello. El puede ayudarnos a resolver nuestros problemas, responder a nuestros interrogantes, aliviar nuestras penas, consolarnos en nuestra desazón, proporcionarnos alegría, acercarnos al Cielo y muchísimo más.
¡La oración altera las circunstancias! Es uno de los medios de los que se vale Dios para satisfacer las necesidades y deseos de Sus hijos, siempre y cuando sea beneficioso para ellos y para los demás. «Todo lo que pidáis en oración, creyendo, lo recibiréis.»   Mateo 21:22
Cuando nuestro espíritu flaquea y se nos turban los pensamientos, la oración nos proporciona descanso  y nos renueva.
«Venid a Mí todos los que estáis trabajados y cargados, y Yo os haré descansar. Llevad Mi yugo sobre vosotros y aprended de Mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallareis descanso para vuestras almas: porque Mi yugo es fácil y ligera Mi carga.»
Mateo 11:28-30
Jesús nos guía por el laberinto de la vida. Nos indica que hacer en situaciones de apuro y cuando nos enfrentamos a situaciones difíciles. Ha prometido darnos instrucciones, aclararnos los pensamientos y guiar nuestros pasos.
«Reconócelo en todos tus caminos, y El enderezará tus veredas.» «Tus oídos oirán a tus espadas palabra que diga: ‘Este es el camino, andad por él; y no echéis a la mano derecha, ni tampoco torzáis a la mano izquierda’ ».
Proverbios 3:6,  Isaías 30:21
El beneficio de nuestras oraciones en los demás
La oración puede contribuir a mejorar significativamente la vida de otras personas. Orar no es lo mínimo que se puede hacer por alguien, sino lo máximo. Nuestras oraciones mueven el corazón y la mano de Dios para que intervenga en favor de las personas por las que pedimos.
Por medio de nuestras oraciones, otras personas pueden obtener los mismos beneficios que obtenemos nosotros cuando oramos: consuelo, protección, alivio de la ansiedad y del temor, curación, provisión material y muchos otros.
Pensamientos acerca de la Oración. La oración construye los canales que van desde el ilimitado depósito de abastecimiento de Dios hacia los estanquitos de nuestras vidas.
Tienes que aprender a entablar contacto personal con el poder de Dios para dejar que El te de alegría, salud y felicidad.
La oración no tiene nada que ver con la posición del cuerpo,  todo depende de la posición del corazón. Dedica tiempo para escuchar a Dios y El dedicará tiempo  para solucionar tu problema.
Si estas acostumbrado a orar en privado, no te resultará difícil orar en público.
No es la cantidad de tus oraciones lo que cuenta,  sino la calidad.
 «Si permanecéis en Mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis y os será hecho.»
 Juan 15:7

Tú puedes experimentar ese poder milagroso que obra en tu vida cuando Dios te da soluciones a tus problemas, valor y fuerza para enfrentar la adversidad, al igual que paz mental, curación, perdón, amor y ánimo

miércoles, 5 de octubre de 2016

DIOS TE ESTA FORMANDO

ME SIENTO MUY MAL...!!! NO SE QUE HACER.

Sientes como que si estuvieras dando vueltas en un MISMO LUGAR?... O como que estas en medio de un horno INSOPORTABLE?... Eres de las personas que ha llegado al punto de exclamar:  ME SIENTO MUY MAL...!!! NO SE QUE HACER...?

Si tu respuesta es NO, deja de leer; pero si es AFIRMATIVA entonces continúa... Es posible que te identifiques con alguna de las afirmaciones que a continuación te detallo... La RUTINA te ha llevado a un ABURRIMIENTO tal que ha amargado tu vida... 
Resultado de imagen para jeremias 18 1-6El CANSANCIO emocional te invita a DESISTIR en lo que habías emprendido con tanto entusiasmo... Te confrontas a cada momento con todas tus LIMITACIONES y DEBILIDADES personales... Sientes INCOMODIDAD donde estas justo en estos momentos... Sientes ENOJO constante en contra de las personas que piensan diferente a ti o que simplemente NO TE AGRADAN por diversas razones... Las PRESIONES te oprimen de continuo, conduciéndote a estados de ESTRES incontrolables... TRISTEZA por una decepción que tuviste con alguien y en quien habías depositado toda tu confianza... DECEPCION porque no te resulto el proyecto que con tantas ansias habías esperado... Ambiente de PELIGRO e INSEGURIDAD que te quita la paz... Me imagino que te sientes como un barquito que esta a merced de un viento constante que NO cesa y que NO sabes en que momento te vas a hundir... Le clamas a Dios que te ayude... Que te saque de donde estas... Que te quite cualquier sentimiento negativo, pero tal parece que la vida sigue igual, sigues DANDO VUELTAS en un mismo lugar, sin un rumbo definido. Llegas a ver entonces que las cosas se te presentan igual o peor que antes... No ves esperanza... Sientes como que si Dios NO se interesara en lo que estas pasando o simplemente NO LO SABE. Tu pones todo tu empeño en ser diferente, pero tal parece que estas como ARANDO en el mar. Oras..., Oras..., Y oras... Y el viento sopla con mayor fuerza... Que esta pasando aquí? Es normal lo que te sucede...? Vamos a analizar tu situación, aplicando la imagen del ALFARERO CON LA VASIJA... DICE EL CAPITULO 18 DE JEREMIAS... PALABRA DE DIOS QUE VINO A JEREMIAS DICIENDO: LEVANTATE Y VETE A CASA DEL ALFARERO, Y ALLI TE HARE OIR MIS PALABRAS. Y DESCENDI A CASA DEL ALFARERO, Y HE AQUI QUE EL TRABAJABA SOBRE LA RUEDA. Y LA VASIJA DE BARRO QUE EL HACIA SE ECHO A PERDER EN SU MANO; Y VOLVIO Y LA HIZO OTRA VASIJA, SEGUN LE PARECIO HACERLA. ENTONCES VINO A MI PALABRA DE DIOS DICIENDO: NO PODRE YO HACER DE VOSOTROS COMO ESTE ALFARERO, OH CASA DE ISRAEL? DICE EL SEÑOR. HE AQUI QUE COMO EL BARRO EN LA MANO DEL ALFARERO, ASI SOIS VOSOTROS EN MI MANO, OH CASA DE ISRAEL.
JEREMIAS 18:1-6: Para comprender esto es necesario que primero conozcas el PROCEDIMIENTO que usa un alfarero para hacer una vasija: El alfarero toma el barro en su estado natural y lo coloca sobre una RUEDA GIRATORIA. Al mismo tiempo que la rueda la va girando, el alfarero se encarga de mojarlo e irle dando la forma que desea darle. Una vez la vasija tiene la forma deseada, entonces tiene que ser metida al interior de un HORNO el tiempo que sea necesario, para que adquiera consistencia; una vez sale del horno entonces ya esta capacitada para darle el USO por el cual fue elaborada...
QUE ENSEÑANZA DEJA ESTO PARA TU VIDA? El Alfarero simboliza a Dios, quien te ha tomado a ti en tu estado natural, para MOLDEAR tu vida conforme a su voluntad... A Dios le interesa FORMARTE. Así como el alfarero utiliza el agua y la rueda giratoria para darle forma a su vasija, así también Dios te va moldeando por medio de su Palabra y por medio de CIRCUNSTANCIAS REPETITIVAS que dan la impresión que nunca saldrás de ellas. Asi como la rueda gira sin cesar, tu sientes como que si estuvieses DANDO VUELTAS EN EL MISMO LUGAR una y otra vez al grado de hastiarte y no encontrar una salida satisfactoria. Por eso en la lectura ves al alfarero TRABAJANDO SOBRE LA RUEDA. Así también Dios esta TRABAJANDO SOBRE CIRCUNSTANCIAS REPETITIVAS que ya no soportas, pues es allí donde quiere moldearte.
Esa rutina... Ese cansancio... Esas limitaciones y debilidades que a cada momento se te manifiestan... Esa incomodidad... Ese enojo con el que tú no puedes... Esas tristezas... Esas amenazas constantes... Todo esto y más, simbolizan esa RUEDA GIRATORIA, esos acontecimientos REPETITIVOS que vienen siendo parte de lo que Dios se vale para formar tu personalidad cristiana... DIOS TE ESTA FORMANDO... Es por eso que Dios permitirá que una y otra vez enfrentes estas situaciones hasta que aprendas. No es casualidad que te acontezca todo esto de manera TAN REPETIDA, pero es necesario que así sea porque Dios quiere emplearte como un instrumento poderoso en sus manos, pero primero es necesario que te dejes FORMAR por él. Es necesario que entiendas que estas en un PROCESO FORMATIVO en el que también te enseñara a conocerte a como en realidad tu eres... Continuemos.. Cuando el alfarero ha terminado de darle forma a su vasija después de tantas vueltas y vueltas, entonces tiene que continuar con el proceso.
Ahora se trata de meterla al HORNO para que deje de ser una vasija MALEABLE y pase a ser una vasija SOLIDA. Así también sucede en tu vida, después que has comprendido como es que Dios desea que tu SEAS y PROCEDAS, es necesario que adquieras una FE SOLIDA, que no sea maleable ni inconsistente; por eso es necesario que entres a periodos de PRUEBAS para que en ella aprendas a tener CONVICCIONES FIRMES y a ESPERAR en El aun en medio de las situaciones contrarias que puedas enfrentar. MIRA LO QUE ESCRIBE EL APOSTOL PEDRO CON RESPECTO A ESTO: SI ES NECESARIO, TENGAIS QUE SER AFLIGIDOS EN DIVERSAS PRUEBAS, PARA QUE SOMETIDA VUESTRA FE, MUCHO MAS PRECIOSA QUE EL ORO, EL CUAL AUNQUE PERECEDERO SE PRUEBA CON FUEGO, SEA HALLADA EN ALABANZA, GLORIA Y HONRA CUANDO SEA MANIFESTADO JESUCRISTO.  PEDRO 1:6-7. SANTIAGO AGREGA: HERMANOS MIOS, TENED POR SUMO GOZO CUANDO OS HALLEIS EN DIVERSAS PRUEBAS, SABIENDO QUE LA PRUEBA DE VUESTRA FE PRODUCE PACIENCIA. MAS TENGA LA PACIENCIA SU OBRA COMPLETA, PARA QUE SEAIS PERFECTOS, SIN QUE OS FALTE COSA ALGUNA. SANTIAGO 1:2-4- Te das cuenta? Te repito una vez más... ES NECESARIO PASAR POR SITUACIONES DIFÍCILES E IMPOSIBLES PARA QUE CON ELLAS APRENDAS A TENER CONVICCIONES FIRMES Y A ESPERAR EN DIOS aunque no veas nada alrededor. Estas en medio de un proceso de PERFECCIONAMIENTO por parte de DIOS... No temas… No ceses de buscarle en oración... No ceses de alimentarte de su Palabra... Espera en el...

MAS EL DIOS DE TODA GRACIA, QUE NOS LLAMO A SU GLORIA ETERNA EN JESUCRISTO, DESPUES QUE HAYAIS PADECIDO UN POCO DE TIEMPO, EL MISMO OS PERFECCIONE, AFIRME, FORTALEZCA Y ESTABLEZCA. 1 PEDRO 5:10

martes, 4 de octubre de 2016

CUÁLES SON LAS PRINCIPALES PROMESAS DE DIOS PARA MI VIDA?


Las Promesas de Dios Para Tu Vida están en su santa palabra y de una forma más personal en la revelación por medio de su Santo Espíritu que revela siempre en concordancia con lo dicho en la Biblia la voluntad del creador sobre el ser humano. Te invito a ver este estudio bíblico sobre este tema tan importante para el mundo cristiano.

Hombres y mujeres de fe por todo el mundo y a través de la historia han podido mantenerse firmes gracias a experimentar las gloriosas ventajas de creerle a Dios, aferrarse a sus promesas sabiendo que pese a toda circunstancia difícil tenemos las armas espirituales para vencer las dificultades y que Dios siempre está muy atento a sus hijos.

QUÉ ES UNA PROMESA DE DIOS PARA TU VIDA?
LA DEFINICIÓN DE QUÉ ES UNA PROMESA DE DIOS?: una promesa de Dios, es una declaración de parte de él que lleva en sí el poder para cumplirse, siempre y cuando las condiciones establecidas de antemano se cumplan. Al pasar tiempo estudiando las escrituras y viviendo una vida de oración y sometimiento a Dios, es fácil encontrar muchísimas promesas hechas por Dios.
Existen promesas en el Antiguo y en el Nuevo Testamento. Estas promesas de nuestro padre celestial tocan cada área de tu vida y de la mía. Todos los pactos, o compromisos que Dios ha hecho con el hombre a lo largo de la historia, se basan en promesas. Si dedicamos tiempo para analizar los mandamientos y estatutos del Señor, nos damos cuenta de que siempre son para el beneficio de su creación.
LAS PROMESAS DE DIOS HOY SIGUEN VIGENTES?
Resultado de imagen para cree en mi y seras salvo tu y tu casaEsa es una gran verdad y representan la manera que Dios usa para establecer su voluntad en el mundo y sobre todo su voluntad en tu vida. Podemos decir que nuestra ignorancia o pasividad en cuanto a lo que son las promesas de Dios puede determinar la calidad de nuestra condición de vida y más aún ser la diferencia entre la vida y la muerte tanto física, pero mucho más importante la espiritual.
En 2 Corintios 1:20, encontramos una declaración sorprendente y que llena de fe en Dios a cada creyente, "Porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios." En otras palabras el mimo Jesús es el cumplimiento de estas, él mimo se encarga de que se manifiesten en sus beneficiarios que somos tú y yo.
Como podemos ver cada promesa que Dios ha hecho al hombre durante la historia sigue vigente, y está disponible para quien la tome. Si venimos a su presencia con fe, EL MISMO JESÚS DIJO QUE SI PUEDES CREER AL QUE CREE TODO LE ES POSIBLE y viniendo de alguien que dio su vida por amor a tu salvación y la mía, él también se encargará del fiel cumplimiento de lo prometido a los que aceptamos sus buenas nuevas de salvación.
CITAS BÍBLICAS QUE ILUSTRAN LAS PROMESAS DE DIOS PARA TU VIDA
Isaías 1:18: "Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuentas: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí vendrán a ser como blanca lana". Pon tu vida en manos de Dios que él es el perfecto alfarero que pondrá un gran tesoro en la vasija de barro que somos tú y yo.
Hechos 3:19: "Así que arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados, para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio". Si has probado todo y todo te falla, prueba a cristo, él nunca falla y tiene la solución para tu vida, la verdadera paz está en Dios. Para garantizar esta paz que puede estar presente en medio de la peor tormenta, el Señor nos da un consolador (el Espíritu Santo).
2 Corintios 5:17: "DE MODO QUE SI ALGUNO ESTÁ EN CRISTO, NUEVA CRIATURA ES; LAS COSAS VIEJAS PASARON; HE AQUÍ TODAS SON HECHAS NUEVAS". En realidad pasamos de muerte a vida, a ser hijos de Dios, no es lo mismo ser creación que ser hijo y sólo los hombres y mujeres de fe que entregan sus vidas en manos de Dios, son considerados como sus hijos y con derecho a heredar el reino de los cielos.
2 Corintios 8:9: "Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos". Aprendamos a acumular riquezas en el reino de los cielos, podemos pasar necesidad en el estado actual de las cosas, pero tenemos de Dios un futuro mucho mejor y que brota para vida eterna.
2 Corintios 9:8: "Y PODEROSO ES DIOS PARA HACER QUE ABUNDE EN VOSOTROS TODA GRACIA, a fin de que teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, ABUNDÉIS PARA TODA BUENA OBRA". Nuestro padre es poderoso y lleno de amor por sus hijos, él es el dueño del oro y la plata, pero no pensemos en lo terrenal sino que debemos hacer las obras de fe que dan testimonio de que verdaderamente él vive en nosotros.
Filipenses 4:13,19: "TODO LO PUEDO EN CRISTO QUE ME FORTALECE. Mi Dios pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús". La promesa de Dios no es hacerte un Superman o la mujer Maravilla, pero si con la fuerza suya al vestirnos con las armas espirituales que él nos pone a disposición, podemos vencer.
Mi recomendación para todo creyente es: confiar, estudiar la palabra, someterse a una vida de oración y conocer cada día más la voluntad de Dios. Dios nos ha dado promesas que cubren cada área de la vida. No existe ninguna circunstancia ni ningún tema sin una promesa.

Mi recomendación para los inconversos (no cristianos) es: que le den la oportunidad a al señor de cumplir sus promesas, que le reciban como Señor y Salvador. Tu creador te ama y con un amor tan grande que tu no te imaginas. El verdadero amor se manifiesta cuando alguien es capaz de dar su vida para salvarte, eso lo hizo Jesucristo.

lunes, 3 de octubre de 2016

ESCOGIDO POR DIOS

Así, los primeros serán postreros, y los postreros, primeros; porque muchos son llamados, mas pocos escogidos. Mateo 20:16 Porque muchos son llamados, y pocos escogidos. Mateo 22:14

¿Eres escogido o eres llamado? Llamados pueden ser muchos, muchos pueden ser invitados, muchos pueden ser llamados recibiendo un anuncio o una invitación para un evento o para un acontecimiento en específico pero pocos son escogidos. 

Resultado de imagen para no me eligieron ustedes a mi sinoEl ser escogido es muy diferente a ser llamado, ser escogido implica tener un conocimiento y una dimensión mayor para un propósito determinado y específico. Dios tiene propósito y tiene planes específicos para tu vida, para esta iglesia y para todos nosotros. Dios escoge como él quiere, Dios escoge a quien él quiere. “No es de quien quiere, no de quien corre, es de quien él quiera tener misericordia”. La palabra de Dios declara: “Tendré misericordia del que yo tenga misericordia” (Éxodo 33:19; Romanos 9:15). Dios es el que escoge, Dios es el que asigna, es Dios el que elige a su gente, es Dios quien lo hace. “Hice pacto con mi escogido”. Salmos 89:3 Cuando él decide escoger y elegir, hace pacto con su gente. Es decir que el que ha sido escogido por Dios es una persona de pacto, es una persona de compromiso, es una persona de destino, y queridos hermanos Dios tiene un destino para cada uno de nosotros. El salmista declaró: Dios cumplirá su propósito en mi vida (Salmos 138:8). Y esto es que Dios cumplirá su destino. Alguien levante sus manos al Señor y dígale: Yo estoy dispuesto, aquí estoy Señor y tu cumplirás tu propósito en mí. LA PALABRA DECLARA: Sacaré descendencia de Jacob, y de Judá heredero de mis montes; y mis escogidos poseerán por heredad la tierra, y mis siervos habitarán allí. Isaías 65:9 No edificarán para que otro habite, ni plantarán para que otro coma; porque según los días de los árboles serán los días de mi pueblo, y mis escogidos disfrutarán la obra de sus manos. Isaías 65:22  Muchos se preguntan por qué es que siempre te va bien, por qué eres tan bendecido, hay gente que se pregunta por qué si no eras el más calificado; sin embargo es porque Dios te ha señalado, es porque Dios ha dicho: “mis escogidos disfrutarán de la obra de sus manos”. Todo lo que tu trabajes lo vas a disfrutar y vas a ser bendecido porque a quien Dios escoge Dios bendice, a quien Dios señala Dios le capacita y le da por heredad las naciones de la tierra, reciben de lo mejor de lo mejor porque Dios les ha escogido y Dios les ha elegido. En aquel día, dice Jehová de los ejércitos, te tomaré, oh Zorobabel hijo de Salatiel, siervo mío, dice Jehová, y te pondré como anillo de sellar; porque yo te escogí, dice Jehová de los ejércitos. Hageo 2:23 Queridos hermanos a través de la palabra nosotros vemos hombres y mujeres que fueron escogidos y llamados por Dios como Abraham, que fue escogido y señalado para ser padre de la fe, padre de naciones y transferir el ADN espiritual, la genética de la fe a todas las naciones de la tierra. Dios le llamó y Dios le escogió. Abraham estaba en Ur de los caldeos y Dios se le apareció y le dijo: Yo soy el Dios todopoderoso, anda delante de mi y sé perfecto, sal de tu tierra y de la casa de tu padre a la tierra que yo te mostraré porque voy hacer de ti una nación grande y te voy a bendecir. Quien te bendiga será bendito, quien te maldiga será maldito y te engrandeceré y serás padre de multitudes (Génesis 12). Abraham no se imaginaba eso sin embargo fue Dios quien se le apareció y le escogió. Dios se le apareció a Moisés en el desierto y le dijo, yo soy el que te he llamado y yo te escojo y te elijo para libertar a mi pueblo Israel porque el clamor de mi pueblo ha llegado delante de mi presencia y te envío como un libertador, di a Faraón que deje ir a mi pueblo (Éxodo 3). Dios es el que escoge, Dios es el que elige. Dios escogió a David siendo un pastor de ovejas para ser rey de Israel con un fin y un propósito: “Yo hice pacto con mi escogido”. Llamé a David mi siervo (Salmos 89:3) Él llamó a José para preservar y guardar el pueblo de Dios, para guardar la familia de José que emergería como una poderosa nación con la descendencia de Abraham, lo llamó para preservar el pueblo en tiempos de hambre y llegar a ser segundo en Israel (Génesis 41). Dios llamó a Samuel desde el vientre de su madre, antes de que fuera concebido ya había sido presentado delante del Señor y dijo: Si me das varón será profeta para ti y lo dedicaré todos los días de su vida y siendo Samuel un niño estando en la casa de Dios, él oyó su nombre: Samuel, Samuel. Porque Dios tenía llamado y tenía propósito, Dios escogió a Samuel (1 Samuel 1,2). Daniel fue escogido por Dios para que en el momento de la cautividad él se levantara como profeta en babilonia y dar a entender en todas las naciones y a todos los reinos que el Dios de Abraham de Isaac y de Jacob es el que tiene el destino de la humanidad y de los reinos y de los reyes de la tierra (Daniel 1,2). Dios es el que escoge hombres, Dios es el que escoge mujeres así como escogió a Ester con un propósito determinado. ¿Cuántas doncellas preciosas hubo en tiempos de Ester? Pero Dios le escogió para que estuviera delante del rey e interviniera por el pueblo de Dios para que no fuera destruido (Ester 2). Dios escoge a su gente y queridos hermanos les estoy hablando de individuos y personas específicas como Pablo al que Dios habló y dijo: Instrumento escogido me es este (Hechos 9:15). Dios llama a su pueblo a través de las generaciones y Dios es el que escoge. Dios te ha escogido a ti, por alguna razón estás recibiendo este mensaje. No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé. Juan 15:16 En otras palabras: No me escogiste tú a mí, yo fui quien te escogió a ti y te he puesto para que lleves fruto y para que tu fruto permanezca. Queridos hermanos Dios nos escogió a nosotros; Dios fue el que te escogió y te sacó del mundo, Dios fue el que puso su Espíritu en ti, Dios fue el que te puso un nombre nuevo y el que te lavó y te limpió, el que te puso una vestidura nueva. Andabas sin Dios y sin esperanza, andabas perdido y Dios te seleccionó, Dios te escogió. La palabra de Dios declara en el libro de Hageo 2:23 “Yo fui el que te escogí ha dicho Jehová de los Ejércitos”. Dios habló a Jeremías y le dijo: Aún desde el vientre de tu madre yo te conocí y te llamé por profeta a las naciones (Jeremías 1:5). Dios ha tenido un plan contigo desde siempre y hoy se está cumpliendo y está siendo evidente el propósito y el plan de Dios, eres uno que ha sido llamado, un escogido por Dios para algo en medio de esta generación con un propósito. Tu eres un pueblo con destino, tu eres un pueblo de propósito, tu eres un pueblo señalado por Dios y escogido por Dios. La palabra de Dios dice en 1 Pedro 2:9 que somos pueblo escogido por Dios, nación santa, pueblo adquirido por Dios, linaje escogido por Dios para que anunciemos las virtudes de aquél que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable. Eres escogido por Dios, Dios fue quien te llamó pero también te escogió, él te seleccionó, no te escogiste a ti mismo, tu no escogiste a Dios, Dios te escogió a ti, Dios fue el que te señaló y te trajo a sus propósitos, te trajo a su reino porque él tiene un plan para contigo. Fuiste escogido por Dios, no eres una casualidad, no eres un número, no eres una estadística, no eres algo del montón, es que Dios lo tenía planificado, Dios tenía planeada tu vida, Dios tiene un propósito contigo. Él fue quien sopló aliento de vida sobre ti. La palabra declara: Mi embrión vieron tus ojos (Salmos 139:16). Aún cuando estabas en el vientre de tu madre Dios estaba allí, Dios te ha traído hasta este momento con un fin y con un propósito determinado, Dios es el que escoge. Por esa razón te salvó, él fue quien te sanó, te libertó, te sacó del fango cenagoso, fue él quien lo hizo porque te escogió. ¿Por qué razón estás en este momento recibiendo este mensaje? Es porque Dios lo tenía en su agenda, Dios lo tenía en sus planes. Muchos son llamados pero pocos escogidos y Dios te ha escogido. Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia. Colosenses 3:12 Es decir comportarse, actuar, tener la actitud, vestirse como escogidos de Dios, santos. Jesús dijo: sed santos porque yo también soy santo (1 Pedro 1:16). Tu eres un escogido de Dios y fuiste llamado a ser la diferencia, a caminar en santidad, ¡Gloria a Dios por la santidad! Él fue quien te puso a parte y te dijo: tu eres para mi, tu eres para mi reino, para mi servicio, eres único para mi, él fue quien te sacó del mundo, él fue quien te santificó así que permanece en esa actitud y en esa convicción de ser santo. Ovejas suyas somos, pueblo suyo somos y ovejas de su prado, él nos hizo a nosotros y no nosotros a nosotros mismos (Salmos 100:3). No creas que le has escogido, él te señaló para que hoy estuvieras sirviéndole, buscándole, viendo su gloria, viendo su presencia. Alguien debe entender que no es un número ni una estadística, no eres algo fortuito, tú no eres una eventualidad, tú eres un escogido por Dios. Fuiste elegido para ser fructífero, fuiste elegido para ser un bendecido, un prosperado, fuiste elegido para vivir en santidad, fuiste elegido para caminar en integridad, fuiste elegido para vencer esta vida, fuiste elegido para ser un vencedor y no un perdedor, fuiste elegido para vivir en abundancia en Cristo Jesús, que el diablo diga lo contrario, que los infiernos digan lo contrario, que se levante el sistema, que se levante la sociedad, que se levante la cultura, la presión, todo lo que se levante es una mentira del diablo y el diablo es un mentiroso porque yo sé que Dios me ha escogido para ser bendecido y para ser fructífero, para ser libertados, justificados, santificados para vivir delante de él. “En la casa de Jehová moraré por largos días”. Salmos 23:6 Tu pasado, las frustraciones, el lugar donde naciste quizás no ha sido lo más adecuado, pero hoy entiende que Dios te escogió para algo. Necesitas levantarte en esta confesión, en esta visión de que has sido escogido por Dios para ser bendecido, para dar fruto y que el fruto permanezca. El fruto no se lo va a llevar el diablo, no se lo van a llevar las circunstancias, no se lo van a llevar las tragedias de la vida ni los ventarrones, no se lo van a llevar sino que va a permanecer y será evidente, Dios es el que te ha puesto ha llevar fruto. Por esa razón el apóstol Pablo dijo: Soy lo que soy por la gracia de Dios (1 Corintios 15:10). Ha sido él, fue él el que te seleccionó, fue él que te escogió, tu no le escogiste a él. Así que deja ya de estar pensando que eres cualquier cosa, deja de estar pensando que eres el resultado de una casualidad, deja de estar pensando en eso, fuiste llamado por Dios y escogido de en medio del montón, no eres parte del montón, fuiste escogido por Dios. Fuiste llamado a ser la diferencia, gente de destino, gente con propósito. Yo no sé tu, no sé cual ha sido tu historia, pero yo he decidido entender y comprender que Dios me ha escogido. Y cuando Dios te escoge no hay fuerzas del infierno, no hay plan satánico, cuando Dios te escoge no hay eventualidades, no hay fracasos que puedan vencer tu vida, cuando Dios te escoge hay un destino, cuando Dios te escoge hay un propósito y Dios cumplirá su propósito en ti, Dios es el que tiene la última palabra en tu vida.  La última palabra no la tiene el diablo, no la tiene el infierno, no son los demonios, no es la sociedad, no es el sistema, no es tu pasado, no es el lugar donde naciste, la última palabra la tiene Dios, el Dios todopoderoso. Declara: Me siento único, no soy un número, no soy parte del montón, ésta es mi hora y este es mi momento. Dios tiene la última palabra en tu vida. Cada área de tu vida, tu espíritu, tu cuerpo, tus emociones, tus acciones, todo lo que hagas, tu ser interno y tu ser externo; en todo lo que eres Dios es el que tiene la última palabra para que seas una señal de que eres un escogido por Dios.


Mensaje Predicado por el Apóstol Eduardo Licett.