miércoles, 14 de septiembre de 2016

ORACION POR LAS FINANZAS

Resultado de imagen para oracion a diosNo siempre te he honrado con mis primeros frutos.
Me he sentido temeroso o codicioso, o simplemente inseguro y he retenido mi dinero con puños cerrados en el momento de la ofrenda, en vez de abrir las manos y ser dadivoso.
Yo admito que no siempre he confiado en Ti con mis ingresos y sustento.
Pero ahora hago votos de estar contigo en la pobreza y en la riqueza, y me propongo ver al dinero como una herramienta.
Ayúdame a trabajar para ganar mis ingresos +
También te pido por el deseo de buscar el equilibrio entre mis finanzas e ingresos, porque no quiero ser como el rico tonto que no estaba satisfecho con su pan diario, pero sin embargo echó sus graneros para construir más grandes. +
Por favor, abre mis ojos para poder ver las formas que Tú quieres que yo sea generoso con el ingreso con el que me has bendecido, mientras aprendo a dar más generosamente y confiar de que Tú siempre proveerás para mis necesidades. +
En el nombre de Jesús,
Amén


Amado Padre Celestial,

martes, 13 de septiembre de 2016

CÓMO LOGRAR AMISTAD CON DIOS

Vuelve ahora en amistad con El (Dios), y tendrás paz y por ello te vendrá bien" Job 22:21 (La Biblia)
Por que comenzamos con este grandioso texto bíblico, porque todo comienza a partir de ahí.

Comienza cuando despertamos de nuestra vida agitada y tomamos consciencia que el deseo de Dios es ser sencillamente nuestro amigo "Vosotros sois mis amigos" (San Juan 15:14). Y cuando nuestro mayor deseo es tener una amistad con Dios.

Muchas, lamentablemente muchas personas deben concluir al fin, con esa falsa ilusión que Dios es un viejito, con cara arrugada que esta muy enojado y que tiene una vara y anda buscando a los pecadores para darles un azote.
Que esta buscando la oportunidad de mandarte un cáncer, o un accidente entre otras cosas. A Dios podrá no gustarle los pecados, pero ama a los pecadores, ya que son su creación y lo creado y el creador son uno.
Para tener una amistad con Dios, debemos erradicar de nuestra mente la idea que Dios, es un Dios de calamidad: escrito esta "Porque Yo (Dios) se los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de PAZ,Y NO DE MAL" (Jeremias 29:11),entendamos esto finalmente, para nuestra propia bendición.
Resultado de imagen para amistad con diosDesear tener una amistad con Dios, como prioridad trae consigo misma la mayor promesa, que solo un amigo nos puede hacer " Siempre te ayudare, siempre te sustentare" (Isaías 41:10), tan gloriosa promesa solo puede provenir de un GRAN AMIGO.
Ahora, ¿como podemos tener una amistad con Dios? Todo comienza con el deseo, tener una amistad con Dios, no es muy diferente a la que tenemos con los seres humanos. Primero nos conocemos, mantenemos una conversación, pasamos tiempo juntos y con el tiempo aprendemos a confiar en El o Ella.
Con Dios es exactamente lo mismo, primero tenemos el deseo de comenzar una amistad con Dios, luego pasamos tiempo con El, y aquí mismo puede estar el gran secreto de nuestra amistad con el Señor, pasar tiempo con Dios, significa levantarse muy de mañana a la madrugada y en paz conectarse con nuestro "nuevo" amigo, muy temprano de mañana cuando todo es calma (y antes de hacer cualquier otra actividad) este es un momento precioso para estar con Dios, David lo hizo, también Jesús, escrito esta " Levantándose muy de mañana, siendo aun muy oscuro, salio y se fue a un lugar desierto, y allí oraba" (San Marcos 1:35) "grandioso".
Conectarse con Dios, empieza muy temprano y continua durante el día, poniendo a Dios primero, compartiendo todo con El, nuestros pensamientos y vivencias diarias, manteniéndonos conectados con nuestro amigo y hablando con El todo el tiempo, a esto se refiere la Biblia cuando dice "Orad sin cesar" no significa en mi entendimiento, que estés todo el día arrodillado, si no que hables con Dios todo el tiempo aunque sea en pequeñas dosis, una pequeña oración como "Gracias amigo mío por estar aquí" o "Gracias por ayudarme a conocerte mas íntimamente" Cuando hacemos esto, estamos siendo consciente que Dios esta aquí mismo, en nosotros y en nuestro alrededor. Cuando nos mantenemos en estrecha relación con Dios, nos acercamos a Dios y El a nosotros ( Santiago 4:8 "Acercaos a Dios y El se acercara a vosotros") y nos llena de El, al igual que a nuestras vidas.
En el glorioso texto bíblico escrito en San Juan 15 en la misma noche en que Jesús fue traicionado, donde ya no había mas tiempo para parábolas, si no un deseo profundo de que sus ultimas palabras fueran recordadas por la humanidad para siempre, Jesús nos invita a todos a permanecer en El, de hecho repite esta palabra 10 veces, con un profundo deseo de que sea atesorado en nuestros corazones y jamás olvidado.

Este estado de PERMANECER (Permanecer significa estar, tener una estrecha relación) trae implícita, una de las mayores promesas que Dios nos puede hacer y que fueron pronunciadas por el mas grande "Si permanecéis en mi y mis palabras en vosotros, pedid todo lo que queréis y será hecho" absolutamente glorioso y poderoso, solo un Dios de bondad nos puede hacer semejante promesa e invitarnos a permanecer con El.
"En conclusión, Dios desea que tomemos (la humanidad entera) la decisión de estar mas con Él. Solo a base de PERMANECER en Dios, podremos disfrutar de la amistad mas provechosa con El y experimentar la mayor abundancia posible para su gloria"
Ahora bien el segundo paso en nuestra amistad con Dios, es CONFIAR EN NUESTRO AMIGO. Este paso es realmente enorme. Durante toda nuestras vidas nos han dicho repetidas veces que confiemos en Dios, pero han fallado en decirnos como confiar en Dios.
A si que como podemos confiar en Dios?
Bueno, no sintiendo la obligación de hacerlo.
Si yo no quiero, ni necesito nada de ti, necesito confiar? Me imagino que la respuesta mas obvia seria que no.
Pero como puedo llegar a un punto donde no quiera o no necesite nada de Dios?
"TOMANDO CONSCIENCIA QUE TODO ABSOLUTAMENTE TODO LO QUE QUIERO O NECESITO YA ES MIA" (Escrito esta: SAN MATEO 21: 22)
"TOMANDO PLENA CONSCIENCIA QUE ANTES QUE CLAME (PIDA) YA DIOS HABRÁ RESPONDIDO" (Isaías 65:24 "Y antes que clamen, habré respondido Yo")
Escrito esta: "Y ESTA ES LA CONFIANZA QUE TENEMOS EN EL, QUE SI PEDIMOS ALGUNA COSA CONFORME A SU VOLUNTAD, EL NOS OYE. Y SI SABEMOS (SABER SIGNIFICA TENER CERTEZA) QUE EL NOS OYE, SABEMOS, QUE TENEMOS LAS PETICIONES QUE LE HAYAMOS HECHO. (1 Juan 5:14 a 15)
Por lo tanto "Pedir no es necesario" es por eso que la fe es tan IMPORTANTE, si TENEMOS FE QUE NUESTRAS NECESIDADES Y DESEOS SERÁN SIEMPRE SATISFECHAS ENTONCES TÉCNICAMENTE "NO TENEMOS NECESIDADES EN ABSOLUTO" Y ESTA VERDAD SE CONVIERTE EN NUESTRA REALIDAD.
Entonces la oración ya no es un discurso de petición, tras petición, si no mas bien una "Plegaria de acción de gracias por lo que ya hecho esta" Claro esta que la gratitud emerge de lo mas profundo del corazón.
Jesús nos regala dos ejemplos del poder de la gratitud:
Y tomo los panes y habiendo dado gracias... ocurrió el milagro de la multiplicación S. Juan 6:11
Padre gracias te doy... y ocurrió el milagro de la resurrección de Lázaro.
En ambos casos Jesús dio gracias por adelantado por lo que El sabia que YA ERA. Su mente no dudaba.
"LA GRATITUD de corazón Y POR ADELANTADO POR LO QUE "YA ES", ES UN ACTO DE FE Y CLARO ESTA, ESTO ES JUSTAMENTE LO QUE AGRADA A DIOS" HEBREOS 11:6 "PERO SIN FE ES IMPOSIBLE AGRADAR A DIOS"
NUESTRA ESTRECHA RELACIÓN CON DIOS ES MAS IMPORTANTE QUE CUALQUIER OTRA COSA,
PORQUE TODO INCLUYENDO NUESTRA CONFIANZA EN DIOS, RADICA EN ESA RELACIÓN INTIMA:
"Cuando conocemos a Dios= amamos a Dios"
"Cuando amamos a Dios = confiamos en Dios"
"Cuando confiamos en Dios= agradecemos a Dios"
"Cuando agradecemos a Dios= recibimos de Dios"
"Padre,amigo mio te doy gracias por llenar mi ser,mi alma, mi corazon, mi vida y todas mis cosas de ti Señor


Por Gustavo Gonzales

lunes, 12 de septiembre de 2016

domingo, 11 de septiembre de 2016

LA PACIENCIA DE DIOS


“CLEMENTE Y MISERICORDIOSO ES JEHOVÁ, LENTO PARA LA IRA” (SAL. 145:8)

Se ha escrito mucho menos sobre ésta que sobre las demás excelencias del carácter Divino. No pocos de los que se han extendido sobre sus atributos, han dejado de comentar la paciencia de Dios. No es fácil hallar la razón, ya que la longanimidad de Dios es, ciertamente, una de las perfecciones divinas, tanto como puedan serlo su sabiduría, poder o santidad, y es, por nuestra parte, tan digna de admiración y reverencia como las demás.

Es verdad que este término no se encuentra en la concordancia tan frecuentemente como los otros, pero la gloria de esta gracia brilla en casi cada una de las páginas de las Escrituras. ¡Cuánto bien nos perdemos al no meditar con frecuencia sobre la paciencia de Dios, y al no orar fervientemente para que nuestros corazones y caminos sean hechos conforme a la misma.
Resultado de imagen para tardo para la ira y grande en misericordiaCon toda probabilidad, la razón principal de que tantos escritores hayan dejado de ofrecernos algo, separadamente, sobre la paciencia de Dios, ha sido la dificultad en distinguir entre este atributo y la bondad y misericordia, particularmente esta última. La longanimidad de Dios se menciona una y otra vez en relación a su gracia y misericordia, como puede comprobarse en Exo. 34:6; Núm. 14:18; Sal. 86:15.
Que la paciencia de Dios es, en realidad, una manifestación de su misericordia, es algo que no puede negarse (al menos ésta es una manera en la cual se manifiesta frecuentemente) ; pero lo que no podemos aceptar es que sean una misma excelencia, y que no pueda separarse la una de la otra. Puede que el distinguir entre ellas no sea fácil; no obstante, la Escritura nos autoriza plenamente a atribuir a la una lo que no podemos atribuir a la otra.
El puritano Stephen Charnock definía la paciencia de Dios del modo siguiente: “Es una parte de la bondad y misericordia de Dios, y, sin embargo, difiere de ambas. Dios, siendo la bondad más grande, tiene la mayor benignidad; la benignidad es siempre la compañera de la verdadera bondad, y cuanto mayor la bondad, mayor la benignidad.
¿Quién tan santo como Cristo? ¿Y quién tan manso? La lentitud de Dios para la ira es una consecuencia de su misericordia: “Clemente y misericordioso es Jehová, lento para la ira” (Sal. 145:8). Difiere de la misericordia en la consideración formal del tema: la misericordia concierne a la criatura como miserable, la paciencia como criminal; la misericordia se apiada de ella en su miseria, la paciencia sufre el pecado que engendró la miseria, y da lugar a más.”
Ahora personalmente, definiríamos la paciencia divina como el poder de control que Dios ejerce sobre sí mismo haciéndole ser indulgente con el impío y que detiene por tanto tiempo el castigarle.
En Nah. 1:3, leemos: “Jehová es tardo para la ira, y grande en poder”, acerca de lo cual decía Charnock: “Los hombres grandes según el mundo son irascibles, y no perdonan tan fácilmente las ofensas que les infligen como los de más humilde condición. Es la falta de poder sobre sí mismos lo que hace a estos hombres reaccionar impropiamente a la provocación.
El príncipe que puede dominar sus pasiones es el Rey, no sólo para sus súbditos, sino también para si mismo. Dios es tardo para la ira porque es grande en poder. El no tiene menos poder sobre si mismo que sobre sus criaturas.”
Creemos que es en este punto que la paciencia de Dios se distingue más claramente de su misericordia. Aunque beneficie a la criatura, la paciencia de Dios concierne principalmente a él; es la limitación que ha impuesto a sus actos por su propia voluntad; mientras que su misericordia acaba enteramente en la criatura.
La paciencia de Dios es la excelencia que le hace soportar graves ofensas sin vengarlas inmediatamente. El tiene el poder de la paciencia así como también el de la justicia. De ahí que la palabra hebrea usada para describir la longanimidad divina, sea traducida como “tardo para la ira” en Neh. 9:17, Sal. 103:8. No es que haya pasiones en la naturaleza divina, sino que Dios, en su sabiduría y voluntad, se complace en actuar con la nobleza y sobriedad propias de su sublime majestad.
Hagamos notar, en apoyo de la anterior definición, que fue a esta excelencia del carácter divino que Moisés apeló cuando Israel pecó gravemente en Cades barnea, provocando la ira vehemente de Dios. El Señor dijo a su siervo: “Yo le heriré de mortandad, y lo destruiré”. Fue entonces que el característico mediador apeló: “Te ruego que sea magnificada la fortaleza del Señor, como lo hablaste, diciendo: Jehová, tardo de ira”, (Núm. 14:17,18). Así pues, su “longanimidad” es su “poder” de autosujeción.
Además, en Rom. 9:22, leemos: “¿Y qué, si Dios, queriendo mostrar la ira y hacer notoria su potencia, soportó con mucha mansedumbre (paciencia) los vasos de ira preparados para muerte?” Si Dios rompiera inmediatamente esos vasos reprobados, su poder de dominio propio no sería tan notable; al sobrellevar su impiedad por tanto tiempo sin castigarla, queda demostrado gloriosamente el poder de su paciencia.
Es verdad que el impío interpreta su longanimidad de manera muy diferente “Porque no se ejecuta luego sentencia sobre la mala obra, el corazón de los hijos de los hombres está en ellos lleno para hacer mal” (Ecl. 8:11) -pero, con todo, el ojo del ungido adora lo que ellos agravian.
 “El Dios de la paciencia” (Rom. 15:5) es uno de los títulos divinos. La Deidad es así denominada porque, en primer lugar, Dios es el autor y el objeto de la gracia de la paciencia en la criatura. En segundo lugar, porque esto es lo que El es en sí mismo: la paciencia es una de sus perfecciones. En tercer lugar, como modelo para nosotros: “Vestíos pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañas de misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de tolerancia” (Col. 3:12). “Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados” (Efe. 5:1). Cuando seamos tentados a sentirnos disgustados por la torpeza de alguien o a vengarnos del que nos ha ofendido, recordemos la paciencia y longanimidad de Dios para con nosotros.
La paciencia de Dios se manifiesta en su trato con los pecadores. Cuán sorprendentemente se puso de manifiesto para con los hombres antediluvianos. Cuando la humanidad estaba totalmente degenerada, y toda carne había corrompido sus caminos, Dios no la destruyó sin antes advertirlo. Dios “esperó” (1Ped. 3:20), probablemente, no menos de ciento veinte años (Gén. 6:3), durante los cuales Noé fue “pregonero de justicia” (2Ped. 2:5).
Del mismo modo, más tarde, cuando los gentiles no sólo adoraban más a la criatura que al Creador, sino que cometían las abominaciones más viles, contrarias incluso a los dictados de la naturaleza (Rom. 1:1926), llenando así la medida de su iniquidad, Dios, en lugar de usar su espada para exterminarlos, dejó “a todas las gentes andar en sus caminos”, y dio “lluvias del cielo y tiempos fructíferos” (Hech. 14:16,17).
La paciencia de Dios fue maravillosamente ejercida y manifestada para con Israel. Primero “por tiempo como de cuarenta años soportó sus costumbres en el desierto” (Hech. 13:18). Más tarde, cuando ya habían entrado en Canaán, los israelitas siguieron las costumbres impías de los pueblos que les rodeaban, volviéndose a la idolatría; y aunque entonces Dios les castigó severamente, no los destruyó por completo, sino que, en su angustia, levantó para ellos libertadores.
Cuando su iniquidad alcanzó extremos tales que sólo un Dios de paciencia infinita podía tolerarles, El, con todo, aplazó el castigo durante muchos años antes de permitir que fueran transportados a Babilonia. Finalmente, cuando su rebelión contra El alcanzó el clímax al crucificar a su Hijo, Dios esperó cuarenta años antes de enviar a los romanos contra ellos y eso no antes de haberlos juzgado “indignos de la vida eterna” (Hech. 13:46).
¡Qué maravillosa es la paciencia de Dios para con el mundo de hoy día! Por todos lados las gentes pecan audazmente. La ley divina es pisoteada, y Dios mismo es despreciado. Es verdaderamente asombroso que no fulmine al instante a quienes le retan tan descaradamente. ¿Por qué no extermina de golpe al arrogante infiel y al blasfemo vociferante, como hizo con Ananías y Safira?
¿Por qué no hace que la tierra se abra y devore a los perseguidores de su pueblo, de modo que, como Dathán y Abiram, desciendan vivos al abismo? ¿Y qué de la cristiandad apóstata, donde toda forma posible de pecado se tolera y practica al abrigo del nombre Santo de Cristo? ¿Por qué la justa ira del cielo no pone fin a tanta abominación? Sólo es posible una explicación: porque Dios soporta “con mucha mansedumbre los vasos de ira preparados para muerte”.
¿Y qué del que esto predica y del que oye? Examinemos nuestra vida. No hace mucho que seguíamos a la multitud haciendo lo malo, y no teníamos interés alguno en Dios ni en su gloria, viviendo sólo para agradarnos a nosotros mismos. ¡Cuán paciente e indulgente fue para con nuestra conducta impía! Y ahora que la gracia nos ha arrebatado como tizones del fuego, nos ha dado un lugar en la familia de Dios y nos ha engendrado para un herencia eterna en gloria, que miserablemente le correspondemos.
¡Qué superficial es nuestra gratitud, qué lenta nuestra obediencia, qué frecuentes son nuestras reincidencias! Una de las razones por las que Dios permite al creyente permanecer en la carne es para manifestar cuán “paciente es para con nosotros” (2Ped. 3:9). Puesto que este atributo divino se revela solamente en el presente mundo, Dios lo usa para extenderlo a “los suyos”.
Ojalá que la meditación de esta excelencia divina ablandara nuestros corazones, enterneciera nuestras conciencias, e hiciera que aprendiésemos en la escuela de la experiencia santa la “paciencia de los santos”, es decir, la sumisión a la voluntad de Dios y la perseverancia en el bien hacer.

Busquemos fervientemente gracia para imitar esta excelencia divina. “Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto” (Mat. 5:45); en el inmediato contexto, Cristo nos exhorta a amar a nuestros enemigos, bendecir a los que nos maldicen, y hacer bien a los que nos aborrecen. Dios es paciente con el impío, no obstante la multitud de sus pecados; ¿desearemos nosotros vengarnos por una sola

sábado, 10 de septiembre de 2016

EL PODER DE LA ORACION


                              

El poder de la oración no debe ser subestimado. Santiago 5:16-18 declara, “...La oración eficaz del justo puede mucho. Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente para que no lloviese, y no llovió en la tierra por tres años y seis meses. Y otra vez oró, y el cielo dió lluvia, y la tierra produjo su fruto.” Dios definitivamente escucha las oraciones, responde a las oraciones y se mueve en respuesta a las oraciones.

Jesús enseñó, “...porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá y se pasará; y nada os será imposible.” (Mateo 17:20). 2 Corintios 10:45 nos dice, “porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.” La Biblia nos urge “orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos.” (Efesios 6:18)

El Poder de la Oración - ¿Cómo me aprovecho de él?
Resultado de imagen para LA ORACION DEL JUSTO PUEDE MUCHOEl poder de la oración no es el resultado de la persona orando. Por el contrario, el poder reside en el Dios a quién oramos. Juan 5:14-15 dice, “Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.” No importa quién esté orando, la pasión en la oración, o el propósito de la oración – Dios responde a las peticiones que están de acuerdo con su voluntad. Su repuesta no siempre es sí, pero siempre es en nuestro mejor interés. Cuando nuestros deseos se alinean con Su voluntad, lo entenderemos en su momento. Cuando oramos apasionadamente y con propósito, de acuerdo con la voluntad de Dios, ¡Dios responde poderosamente!
No podemos llegar a la oración poderosa usando “fórmulas mágicas.” La respuesta a nuestras oraciones no depende de la elocuencia de nuestras oraciones. No tenemos que usar ciertas palabras o frases para lograr que Dios conteste nuestras oraciones. De hecho, Jesús rechaza a aquellos que oran usando repeticiones, “Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. No os hagáis, pues, semejantes a ellos; pues vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.” (Mateo 6:7-8). La oración es una comunicación con Dios. Todo lo que tienes que hacer es pedirle a Dios Su ayuda. El Salmo 107:28-30 nos recuerda, “Entonces claman a Jehová en su angustia, y los libra de sus aflicciones. Calma la tempestad en sosiego, y se apaciguan sus ondas. Luego se alegran, por que se apaciguaron; y así los guía al puerto que deseaban.” ¡Hay poder en la oración!
El Poder de la Oración - ¿Por cuáles cosas debo orar?
La ayuda de Dios a través del poder de la oración está disponible para toda clase de pedidos y asuntos. Filipenses 4:6-7 nos dice, “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.” Si necesitas un ejemplo de cómo orar, lee Mateo 6:9-13. Estos versos se conocen como el Padre Nuestro. El Padre Nuestro no es una oración para memorizarla y simplemente recitársela a Dios. Es solamente un ejemplo de cómo orar y las cosas que deben decirse en una oración – adoración, confianza en Dios, peticiones, confesión, protección, etc. Ora por estas cosas, pero háblale a Dios usando tus propias palabras.

La Palabra de Dios está llena de relatos que describen el poder de la oración en varias situaciones. El poder de la oración ha vencido enemigos (Salmos 6:9-10), conquistado la muerte (2 Reyes 4:3-36), traído sanidad (Santiago 5:14-15), y derrotado demonios (Marcos 9:29). Dios, a través de la oración, abre ojos, cambia corazones, sana heridas, y concede sabiduría (Santiago 1:5). ¡El poder de la oración no debe ser subestimado ya que se sustenta de la gloria y fuerza del infinitamente poderoso Dios del universo! Daniel 4:35 proclama, “Todos los habitantes de la tierra son considerados como nada; y él hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano y le diga: ¿Qué haces?

viernes, 9 de septiembre de 2016

Oraciones.Center: ORACION PARA LA PROSPERIDAD

Oraciones.Center: ORACION PARA LA PROSPERIDAD: COMENTA - ORACION - #1 - MATERIALES - VIDEO Todopoderoso Dios, dador de toda buena prosperidad, me humillo hoy ante ti para clamarte co...

jueves, 8 de septiembre de 2016

CUIDADO CON DESPRECIAR LA PALABRA DE DIOS


 “Después que el rey quemó el rollo que contenía las palabras escritas por Baruc al dictado de jeremías, 

vino palabra de jehová a jeremías, diciendo: vuelve a tomar otro rollo y escribe en él... acerca de Joacim, rey de Judá: no tendrá quien se siente sobre el trono de David, 

Resultado de imagen para juan 12 48Castigaré su maldad en él” (Jeremías 36:27,28ª, 30b,31ª) hay cristianos que todavía sufren persecución por predicar la palabra de DIOS. hay líderes religiosos que astutamente se oponen a la biblia y amparados por sectas hacen callar a los predicadores de la verdad. pero un día, DIOS los hará callar a ellos. Es una insensatez el de creer que matando al predicador, se mata al evangelio. Que equivocación la del malvado rey Joacim, al quemar la palabra de DIOS escrita en un rollo, firmó su propia sentencia, pues, al rechazar a DIOS, EL SEÑOR lo rechazó y todo le fue mal. Algunos intérpretes creen que el rey Joacim quemó el rollo para restarle eficacia a la palabra profética que anunciaba la próxima caída de Judá en poder de Babilonia. Otros interpretan su gesto como una simple expresión de desprecio, o como una manera de hacer ver quién era el que mandaba en su reino. (rv95) Que dura la tarea del profeta jeremías, el de amonestar a Sedequías, el de advertir de liberar a los esclavos; pero no cumplieron el pacto y lo violaron; pero hubo un remanente los recabitas que se mantuvieron fieles a pesar de los corruptos; para luego ver a otro rey rebelde a la palabra de DIOS, que fue disciplinado. Hoy meditemos y obedezcamos la palabra, demos gracias a dios por la BIBLIA, porque alimenta el espíritu. Es vital que usted obedezca la palabra, que ame a DIOS y odie el pecado, que se mantenga fiel a pesar de las personas corruptas. Su ofrenda y su oración son claves para que podamos cambiar vidas en el poder de dios.

REFLEXIÓN: “EL QUE ME RECHAZA Y NO ACEPTA MIS PALABRAS TIENE QUIEN LE JUZGUE. LA PALABRA QUE YO HE PROCLAMADO LO CONDENARÁ EN EL DÍA FINAL” (JUAN 12:48)


PASTORA LUCY RIVERA