miércoles, 7 de septiembre de 2016

NOS ESCOGIÓ EN ÉL ANTES DE LA FUNDACIÓN DEL MUNDO: LA ELECCIÓN DE DIOS


Efesios 1:4a según nos escogió en él antes de la fundación del mundo…

La alabanza de Pablo por las grandes bendiciones de Dios se ve en este versículo por el privilegio de tener la bendición de haber sido escogido por Dios mismo, a través de Cristo, para ser muy especiales para él, para ser santos, dignos hijos representantes de su padre Dios.

Esta alabanza de Pablo prosigue en su pensamiento y dice que Dios nos escogió en él antes de la fundación del mundo.  Dios tiene toda la potestad para elegir y  él tomó la iniciativa para salvar al ser humano. El autor de la salvación es…el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo (versículo 3a). Dios es soberano y él inicia toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo (versículo 3b) decidiendo salvar al ser humano.  Observando bien, toda bendición espiritual se hace realidad en Cristo.
Resultado de imagen para elegidos desde antes de la fundacion del mundoDios escoge en Cristo desde antes de la fundación del mundo. Esto quiere decir que la salvación no fue producto de una emergencia ante el pecado y rebelión del ser humano. No es que Dios se vio en apuros ante la desobediencia humana. Dios tiene todas las cosas en control. El propósito de salvación es eterno, el amor de Dios es eterno como él es eterno.
Dios quiere salvar a cada persona, pero no todos aceptan su gracia. Dios escoge en Cristo, únicamente mediante la fe en él. Cuando cada persona en forma personal acepta la gracia de Dios que es en Cristo, pasa a ser miembro de los elegidos de Dios. Esto habla de un acto soberano de Dios. Esto no es predestinación. Se entiende la elección como la iniciativa soberana de Dios en traer a los seres humanos a la fe en Cristo, lo que trae como resultado una relación especial con Él.
Gracias a la amorosa voluntad de Dios, manifestada en Cristo Jesús para toda la humanidad: Porque de tal manera amó Dios al mundo,  que ha dado a su Hijo unigénito,  para que todo aquel que en él cree,  no se pierda,  mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo,  sino para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree,  no es condenado;  pero el que no cree,  ya ha sido condenado,  porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. Juan 3:16-18.
Este acto divino no está basado en los escogidos, ni en los méritos que tuvieran. Este acto es una expresión de la libre voluntad de Dios. Pues mirad,  hermanos,  vuestra vocación,  que no sois muchos sabios según la carne,  ni muchos poderosos,  ni muchos nobles; sino que lo necio del mundo escogió Dios,  para avergonzar a los sabios;  y lo débil del mundo escogió Dios,  para avergonzar a lo fuerte;  y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios,  y lo que no es,  para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia. 1 Corintios 1:26-29. Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo... v.3a.

Dios te siga bendiciendo

martes, 6 de septiembre de 2016

¿QUÉ ENSEÑA LA BIBLIA SOBRA LA ELECCIÓN?

La elección es el acto de Dios por el cual en el pasado eterno Él escogió a aquellos quienes serían salvos.

La elección es incondicional, porque no depende de nada fuera de Dios, tal como las buenas obras o una fe prevista (Ro. 9:16). Esta doctrina es repetidamente enseñada en la Biblia, y es también demandada por nuestro conocimiento de Dios. Para empezar, debemos ver la evidencia bíblica.

La Biblia dice que antes de la salvación, toda persona es muerta en pecado – muerta espiritualmente (Ef. 2:1-3). En ese estado de muerte, el pecador es totalmente incapaz de responder a cualquier estímulo espiritual y entonces incapaz de amar a Dios, obedecerle, o placerle en cualquier manera. La Escritura dice que la mente de cada incrédulo es “enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios” (Ro. 8:7-8, énfasis agregado). Eso describe un estado total de desesperanza: muerte espiritual.
El efecto de todo esto es que ningún pecador puede dar el primer paso en el proceso de la salvación. Esto es lo que Jesús quiso decir en Juan 6:44, cuando dijo, “Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero”.
Es también por el cual la Biblia repetidamente reitera que la salvación es completamente la obra de Dios. Considere estos pasajes:
• En Hechos 13:48 leemos, “Los gentiles, oyendo esto, se regocijaban y glorificaban la palabra del Señor, y creyeron todos los que estaban ordenados para vida eterna”.
• Hechos 16:14 nos dice que Lydia fue salva cuando “…el Señor abrió el corazón de ella para que estuviese atenta a lo que Pablo decía”.
• Romanos 8:29-30 dice, “Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos; y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó”.
• Efesios 1:4-5, 11 dice, “Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad…En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad”.
• Efesios 2:8 dice que aun nuestra fe es un regalo de Dios.
• En 2 Tesalonicenses 2:13, el apóstol Pablo le dice a sus lectores, “Dios os haya escogido desde el principio para salvación”.
• Segunda Timoteo 1:9 nos dice que Dios “nos…llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos”.
Ocasionalmente alguien sugiere que la elección de Dios es basada en Su presciencia de ciertos eventos. Este argumento sugiere que Dios simplemente mira hacia el futuro para ver a quien va a creer, y escoge a aquellos quienes Él ve que lo van a escoger. Pero note que 1 Pedro 1:2 dice que los elegidos son escogidos “según la presciencia de Dios Padre”, y Romanos 8:29 dice, “Porque a los que de antes conoció, también los predestinó”. Y si el conocimiento divino simplemente significa el conocimiento de Dios de lo que va a suceder anticipadamente, entonces esos argumentos no pueden tener nada de peso.
Además eso no es el significado bíblico de la “presciencia”. Cuando la Biblia habla de la presciencia de Dios, se refiere al establecimiento de Dios de una relación de amor con esa persona. La palabra “conocer”, en ambos, el Antiguo y el Nuevo Testamento, se refiere a mucho más que solamente un conocimiento cognitivo de una persona. Tales pasajes como Oseas 13:4-5; Amos 3:2; Romanos 11:2 claramente indican esto. Por ejemplo, 1 Pedro 1:20 dice que Cristo fue “destinado desde antes de la fundación del mundo”. ¡Ciertamente esto significa mucho más que Dios Padre solamente vio hacia el futuro para ver a Cristo!
Significa que Él tenía una relación eterna y amorosa con Dios Padre. Lo mismo es verdad de los elegidos, quienes somos determinados por Dios que “antes conoció” (Ro. 8:29). Eso significa que Él los conoció – los amó – antes de la fundación del mundo.
Si la decisión de Dios para con los elegidos es incondicional, ¿descarta esto la responsabilidad humana? Pablo pregunta y responde a esa misma pregunta en Romanos 9:19-20. Él dice que la decisión de los elegidos es un acto de misericordia. Dejados por sí mismos, aun los elegidos persistirían en el pecado y serían perdidos, porque están tomados de la misma masa caída que el resto de la humanidad. Dios mismo es responsable por su salvación, pero no erradica la responsabilidad de aquellos quienes persisten en el pecado y son perdidos – porque lo hacen voluntariamente, y no bajo compulsión. Ellos son responsables por su pecado, no Dios.
La Biblia afirma la responsabilidad humana junto con la doctrina de la soberanía divina. Además, la oferta de la misericordia en el evangelio es extendido a todos igual. Isaías 55:1 y Apocalipsis 22:17 llama al “que desea” a ser salvo. Isaías 45:22 y Hechos 17:30 manda a todos los hombres a voltear hacia Dios, arrepentirse y a ser salvos. Primera Timoteo 2:4 y 2 Pedro 3:9 nos dice que Dios no está dispuesto a que nadie perezca, pero desea que todos sean salvos. Finalmente, el Señor Jesús dice que “al que a mí viene, no le echo fuera” (Juan 6:37).

En resumen, podemos decir que Dios ha tenido una relación de amor especial con los elegidos desde la eternidad, y en la base de esa relación de amor los escogió para la salvación. La pregunta final del por qué Dios escogió a algunos para la salvación y dejó a otros en su estado pecaminoso, es una que nosotros, con nuestro conocimiento finito, no podemos contestar. Sí sabemos que los atributos de Dios siempre están en harmonía perfecta con los otros, para que la soberanía de Dios siempre opere en perfecta harmonía con Su bondad, amor, sabiduría, y justicia.

lunes, 5 de septiembre de 2016

SEPARADO DE DIOS

¿Has experimentado esos momentos de la vida en la cual por alguna razón nos sentimos alejados de Dios?, hablo de esos momentos en los que no logramos percibir su presencia o sentimos como que estamos en un desierto en donde todo parece solitario y en silencio.

¿Alguna vez has dicho: “Me siento alejado de Dios”?, es una frase que regularmente ocupamos para
referirnos al hecho que nuestra relación personal con Él no está del todo como tendría que estar.
Quizá por alguna razón has dejado de orar, quizá ya no estás leyendo la Biblia como acostumbrabas a hacerlo, quizá el congregarte ahora se te hace un poco pesado y siempre encuentras una buena excusa para quedarte en tu casa.

De pronto te das cuenta que hay ciertas cosas en ti que habían desaparecido, que ahora están volviendo a aparecer. Tú lenguaje está cambiando, tú forma de ver las cosas también, sin darte cuenta de repente te encuentras pensando y viviendo como antes.
No hablo de que ahora ya no eres un cristiano, porque sé que en el fondo de tu corazón reconoces a Dios como tu Salvador, pero ¿También lo reconocerás como tu Señor?
Resultado de imagen para alejado de dios nada podemos hacerSentirse alejado de Dios es uno de los sentimientos más duros que el verdadero cristiano puede llegar a sentir. Analizar y darse cuenta que poco a poco su relación con Dios se ha ido apagando, es una de las razones por las que muchos optan en lugar de restaurar esa relación, acomodarse a vivir una vida cristiana fría.
Ser un cristiano frio es no tener la mínima intención de hacer algo por mejorar tu estado de vida espiritual, de servir a aquel que dio su vida por ti, es acomodarse a una vida rutinaria, sin experimentar encuentros especiales con Dios, ni tener una relación diaria con Él la cual puede llevarlo a mejorar en muchos aspectos de su vida y sobre todo a ser usado para un propósito especifico que Dios tiene para cada uno de nosotros.
A veces nos encontramos en esos baches de la vida en la cual simplemente: Nos sentimos alejados de Dios.
Ahora bien, yo te pregunto:
¿Te quedaras en ese estado siempre?, ¿Harás algo por salir de ese alejamiento?, ¿Hay en tu corazón una verdadera intención de mejorar tu vida junto al Señor?
Hoy quiero invitarte a salir de ese acomodo o alejamiento que sientes de Dios; quizá querer salir de allí se te ha hecho muy difícil, quizá en parte tienes la intención de hacerlo, pero tu intención dura muy poco y de pronto te encuentras nuevamente en donde comenzaste.
Sé lo difícil que es querer salir de un acomodo espiritual, querer acercarte nuevamente a Dios y comenzar a tener una verdadera relación personal con Él, también sé que hay muchos que quisieran salir, pero simplemente no han podido, lo han intentado, mas no logrado, y estoy seguro que en más de alguna vez te has sentido defraudado de ti mismo, al saber que aunque quieres no puedes salir de esa rutina y de ese estado tan frio que ya no te deja disfrutar de la presencia de Dios a totalidad o como antes la disfrutabas.
¿Qué hacer para salir de allí?
Primero: Tienes que intentarlo, y si fallas, entonces: vuelve a intentarlo. El inventor Edison dijo: “Peor que muchos fracasos, son pocos intentos”. ¿Cuántas veces lo has intentado?, ¿Fallaste?, ¿Cuántas veces lo seguiste intentando?, la mayoría de nosotros lo intentamos pocas veces y al ver que fallamos en el intento, simplemente renunciamos a intentarlo nuevamente.
“Así que no nos cansemos de hacer el bien. A su debido tiempo, cosecharemos numerosas bendiciones si no nos damos por vencidos”. Gálatas 6:9 (Nueva Traducción Viviente)

Si realmente quieres salir de ese estado espiritual, tienes que intentarlo todos los días. Cada día tienes que intentar hacer algo por mejorar tu relación personal con Dios, jamás cansarte de intentarlo, porque con los múltiples intentos encontraras la respuesta.
Segundo: Comienza desde lo básico, no te pongas a querer orar una hora o dos horas, comienza con lo básico, quizá la primera semana un par de minutos, quizá cinco minutos diarios podrían comenzar a sembrar en ti la semilla de la oración. Luego de un tiempo de mantener ese tiempo puedes intentar hablar con Dios por más tiempo, quizá diez minutos o quince, y así puedes con el tiempo incrementar tus momentos íntimos con el Señor, cuando vengas a darte cuenta, tu vida será una constante comunicación con Dios. Igualmente con la lectura, no pretendas leer la Biblia en un mes o en una semana, tranquilo, comienza con lo básico, quizá un capitulo diario bien leído y reflexionado, puede ayudarte mucho, con el tiempo y mientras desarrollas el habito de leer, te encontraras con mejores momentos de lecturas y más prolongados. Pero todo comienza con lo básico.
La mayoría fracasa en este punto porque quieren comenzar desde la cima, quizá han escuchado que cierto personaje que es muy respaldado por Dios ora cinco horas diarias y lee la Biblia seis horas al día y quieren imitar. Si ese personaje realmente hace eso, pues ¡Gloria a Dios!, pero para todos los demás que nos cuesta esto, entonces comencemos por lo básico y progresivamente iremos mejorando tanto en tiempo, como en calidad.
Tercero: Empápate de cosas buenas. Si tu sabes que visitar ciertos lugares no te traen nada bueno, ¿Qué haces visitándolos?, si tu sabes que ciertas amistades te están influenciando a cosas negativas, ¿Por qué les sigues dando tanto tiempo?, Si tú sabes que la televisión, la computadora, el ipod o cualquier otra cosa te está robando mucho tiempo que bien podrías invertir en el Señor, ¿Por qué no le das un tiempito al Señor?, estoy seguro que Él puede hacer de ese “tiempito” algo especial para tu vida.
“En fin, hermanos, piensen en todo lo que es verdadero, noble, correcto, puro, hermoso y admirable. También piensen en lo que tiene alguna virtud, en lo que es digno de reconocimiento. Mantengan su mente ocupada en eso”. Filipenses 4:8 (Palabra de Dios para Todos)
A veces nos quejamos de no sentir a Dios y de que quizá Él se ha apartado de nosotros, pero ¿Te has puesto a pensar que Él jamás se aparta de nosotros, pero que nosotros sí nos apartamos muy a menudo de Él?
Hoy es un buen día para comenzar de nuevo, ¡Inténtalo una vez más!, no te sigas sintiendo alejado de Dios, porque tú mismo tienes la llave para encontrarte con Él, no tienes que ir a un lugar especifico para encontrarte con Él, lo puedes hacer allí mismo donde estas, puedes cerrar tus ojos, centrarte en Dios y comenzar a hablar con Él como hablas con tu mejor amigo. Respirar su presencia y sentir su abrazo, son cosas que no se pueden comprar, pero que están al alcance de todo aquel que con un corazón sincero quiere acercarse y sentir su presencia.
Hoy quiero elevar una oración por tu vida y por la mía, para que Dios nos ayude a acércanos a Él:
“Señor, te doy gracias por cada momento especial que nos permites tener a tu lado, Padre, quizá en muchas ocasiones nos hemos alejado de ti, quizá hemos dejado de buscarte como te lo mereces, quizá hemos permitido que otras cosas nos roben tu tiempo, pero en este día quiero pedirte que nos perdones, que nos ayudes y nos motives a buscarte, que nos ayudes para que tengamos diariamente la voluntad de estar contigo, que en nuestro corazón existe cada día un deseo muy fuerte de encontrarnos contigo, que jamás nos cansemos de intentarlo, que jamás nos rindamos de buscar tu presencia. Padre Santo, hoy quiero pedirte en especial por todos aquellos que se sienten alejados de ti, por todos aquellos que de una u otra forma piensan que ya no pueden entablar aquella relación tan linda que un día tuvieron contigo, hoy te pido que toques sus corazones, hoy te pido que pongas en cada uno de ellos la voluntad y la convicción de poder acercase confiadamente a ti, que a partir de este día ellos puedan comenzar a elaborar nuevamente aquella relación que un día tuvieron contigo, te pido que les ayudes, que los tomes de la mano y no lo sueltes, que puedan experimentar momentos únicos y especiales contigo que los motiven a seguir buscándote, por favor Señor, te pido que no te olvides de ninguno de ellos y que cumplas tu propósito en sus vidas. Bendigo a cada uno de los que este día leen estas líneas y sobre todo bendigo a toda aquella persona que hoy tu motivaras a comenzar de nuevo esa relación personal contigo, bendícelos doblemente, en el Nombre Poderoso de 
¡Dios no está lejos, está al alcance de todos!
“Yo, el Hijo del hombre, he venido para buscar y salvar a los que viven alejados de Dios”.
Lucas 19:10 (Traducción en lenguaje actual)

Jesús, Amén”.


domingo, 4 de septiembre de 2016

¿COMO PUEDO SER PERDONADO Y SABER QUE SOY PERSONADO?


Vea esta página en: Inglés (English), Holandés, Francés, Alemán, Húngaro, Indonesio, Portugués, Suecos “Perdona y olvida” así dice el dicho. ¿Pero es así de simple? Un joven a quien lo dejo su novia dice, "Ella verdaderamente hirió mis sentimientos.

¿Cómo puedo perdonarla por lo que me hizo?" Una joven a quien su padre la abuso sexualmente por varios anos pregunta, "¿Por qué debo perdonarle lo que me hizo?" El traficante de drogas que quiere cambiar su vida se pregunta, "¿Me perdonará Dios realmente todo lo que he hecho?" ¿Como perdonamos a los que nos han herido? ¿Cómo aceptamos el perdón de Dios?

Resultado de imagen para perdon de diosLa verdadera necesidad de ser perdonado Dios odia el pecado y no puede tolerar ver como es de horrible. Por lo tanto, pecados que no hemos confesado nos separan de Dios y dañan nuestra relación con El. "Seguramente la mano del Señor no es muy corta para salvar, ni su odio es sordo para oír, pero tus iniquidades te han separado de tu Dios; tus pecados han hecho que El oculte su rostro de ti para no oír." (Isaías 59:1-2) El no perdonar a otros nos separa de Dios, pero también rompe nuestras relaciones con otras personas. "El que cubre una ofensa promueve el amor, pero el que la divulga, aparta al amigo." (Proverbios 17:9) Los Requisitos del Perdón Porque Dios odia el pecado, el precio del perdón es alto. Las escrituras dan los siguientes requisitos para el perdón: Sacrificio. Hebreos 9:22 dice que "sin el derrame de sangre, no hay perdón." En el Antiguo Testamento, el sacrificio de un cordero sin mancha era requerido para satisfacer la ira de Dios. Jesús, el hijo sin pecado de Dios, murió en la cruz y se convirtió en el sacrificio final del pecado. Jesús compró nuestro perdón cuando murió en la cruz. "Porque Cristo murió una sola vez por los pecados, el justo por los injustos para llevarnos a Dios." (1 Pedro 3:18a) "En El tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia." (Efesios 1:7) Perdonando a otros. Otro requisito para el perdón de nuestros pecados es que perdonemos a otros. 1 Corintios 13:5 dice que el amor verdadero no guarda rencor." Recuerda que Proverbios 17:9 dice que un amigo verdadero nos perdonara. Dios también requiere que perdonemos a otros para recibir Su perdón. "Porque si perdonas a los hombres sus ofensas, tu padre celestial también te perdonara. Pero si no perdonas a los hombres sus ofensas, tampoco tu padre te perdonara tus pecados." (Mateo 6:14,15) "Sean amables y misericordiosos, perdonándose unos a otros, así como Dios también les perdonó a ustedes en Cristo." (Efesios 4:32) Confesión del Pecado. Debemos de admitir nuestros pecados a Dios si queremos que nuestra relación con el sea restaurada completamente. Volviendo a examinar nuestra necesidad por el perdón, vemos que los pecados que no hemos confesado nos separan de Dios. Confesión es la manera de restaurar nuestra relación con nuestro Señor, recuerda que es para nuestro propio beneficio que confesamos nuestros pecados para volver al Señor porque El es fiel aun cuando nosotros no somos fieles. (2 Timoteo 2:13). "Si confesamos nuestros pecados, El es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad." (1 Juan 1:9) Arrepentimiento. Nosotros debemos decidir que queremos cambiar, para rechazar nuestros pecados. "Por tanto así dijo el Señor, Si te arrepientes, yo te cambiare para que puedas servirme.'" (Jeremías 15:19a) Los Resultados del Perdón. La Biblia promete los siguientes beneficios del perdón de Dios: Felicidad. Cuando conocemos el perdón de Dios, somos bendecidos (felices). "Bienaventurado aquel cuyo traspaso ha sido perdonado, y su pecado cubierto. Bienaventurado es el hombre a quien el Señor no culpa de iniquidad, y en cuyo espirito no hay engaño." (Salmo 32:1,2) Dios escoge no mantener nuestros pecados en contra de nosotros. Otro resultado del perdón de Dios es que el no guarda notas de nuestros pecados, no los mantiene en contra de nosotros. Porque la sangre de Cristo cubrió nuestros pecados, Dios escoge olvidarse de ellos. "Yo, yo soy el que borro tus rebeliones, por amor de mi mismo, y no me acordare de tus pecados." (Isaías 43:25) Dios elimina nuestros pecados. "Es posible que nuestro Señor nos mire sin ver nuestro pecado porque cuando nos perdonó, E alejó nuestras rebeliones así como esta de lejos el este del oeste." (Salmo 103:12) Nos podemos perdonar. Cuando hemos sido perdonados, nos podemos perdonar y seguir con nuestras vidas. "Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que esta delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús." (Filipenses 3:13,14) Para más información mire lo siguiente Haga clic para obtener más ayuda…