Dios te ama personalmente porque él es tu Padre
Así dice YAVEH tu creador, el que te hizo: no temas porque Yo te he rescatado,te he llamado por tu nombre, tú eres mío ISAIAS 43,1. Con amor eterno y gratuito te he amado JEREMIA 31,3.
Dios ama a todos los hombres pero también ama a cada uno de manera personal, como cada uno necesita ser amado. Si tú fueras el único habitante de todo el universo,

Dios te ama con tus pecados y tus esfuerzos seas rico o seas pobre. No necesitas ponerte máscaras delante de Él. Él te ama porque eres su hijo y no por otra cosa. No te ama Porque tú seas, bueno, sino porque el bueno es Él. Vean los pájaros del cielo. Ellos no siembran ni cosen y Dios les da cada día su alimento, Nosotros valemos para Dios mucho más que las aves y todos los animales juntos.
- Vean los lirios del campo. Ellos no hilan ni tejen y Dios los viste con belleza inigualable. . . . cuánto más nos cuidará y nos amará a nosotros que somos sus hijos, aunque seamos pecadores. Es más, El ama de manera especial a los pecadores. El peor de todos los pecadores es el más amado de Dios, porque donde abunda el pecado sobreabunda su amor misericordioso. El más pecador es quien puede experimentar más perdón, gozo y esperanza, porque es el más necesitado. - Dios quiere lo mejor para ti porque eres su hijo. Dios, ciertamente te ama como eres, pero te ama tanto no te quiere dejar así. El quiere algo mucho mejor para ti. Precisamente porque Dios te ama El quiere lo mejor y tiene un plan que El hizo con toda sabiduría y amor. Tiene poder para realizar todas las cosas Incomparablemente mejor de lo que nosotros podemos: pedir o pensar, con su poder que actúa en nosotros: Ef 3,20. Su plan supera con mucho lo que tú te imaginas o puedes pensar para tu bien, Como el cielo aventaja a la tierra, así aventaja su plan al tuyo: Is 55,8-9. Desde un principio nos creó a su imagen y semejanza. Llenos de su amor y cocreadores con El, capaces de ser sus representantes en este mundo. - Nos creó en armonía perfecta. Con El: una relación personal intima y permanente.- con los demás relaciones de justicia verdad y servicio.- con nosotros mismos: con seguridad, paz y dominio propio.- Con toda la creación: siendo libres y no esclavos de las cosas de este mundo.- nos llenó de felicidad con su gozo, paz y unión. Dios tomó la iniciativa para amarte. Dios te ama, y lo único que te pide es que creas en su amor, que creas en Él y confíes en su plan, más que en el tuyo. Lo primero que Dios nos pide no es que lo amemos, sino que nos dejemos amar por Él. Sólo manifiéstale que quieres experimentar su amor por ti. No se trata de que nosotros intentemos llegar a Él. Es Él quien quiere llegar a nosotros. No se trata de que nosotros lo alcancemos a Él, sino que nos dejemos alcanzar por Él. Antes de que nosotros empezáramos a buscarlo ya Él nos andaba buscando. Él tomó la iniciativa. Un día Saulo de Tarso decidió perseguir a Jesús y emprendió el camino de Damasco para apresar a los cristianos. Sin embargo era Jesús quien lo iba persiguiendo a él, hasta que lo alcanzó y lo tiró del caballo. En ese momento Saulo quedó preso del amor de Jesús. Dios lo sedujo y él simplemente se dejó seducir: Jer 20, 7. Escribiendo a los Gálatas les dice: Ahora que aman a Dios: o mejor dicho, ahora que Dios los ama a ustedes: Gal. 4,9 Es que no fueron los Gálatas los que amaron a Dios. Primero Dios los amó a ellos. El amor no consiste en que nosotros amemos a Dios sino en que Él nos amó primero: 1 Juan 4,19. No fuimos nosotros los que lo elegimos a Él, Él nos eligió primero: Juan 15,16. Nosotros no le hacemos a Dios el favor de amarlo. Es Él quien nos favorece a nosotros con su amor que es eterno. A veces nosotros buscamos a Dios y lo queremos amar. Pero nadie puede amarlo si antes no ha experimentado su amor. Hay que hacer un alto, detenernos y dejarnos alcanzar por Él, por su amor.Dios ama a todos los hombres, porque todos somos sus hijos y hechura de sus manos. Ama a los buenos y a los malos, hombres y mujeres, católicos y protestantes, ateos o perseguidores de la Iglesia, sacerdotes, lideres sindicales, cabareteras o prostitutas. Nos ama a todos porque todos somos sus hijos.Dios no nos ama por lo que hacemos, sino por lo que somos: sus hijos, Dios no nos ama porque nosotros somos buenos sino porque el Bueno es Él. No nos ama porque nosotros lo amamos, sino porque Él es amor. 1 Jn 4,8.
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