jueves, 14 de julio de 2016

PRUEBA Y BENDICIÓ DE DIOS

OTRA PRUEBA, OTRA BENDICION

 No sé si tú has oído el mensaje de que los creyentes no vamos a sufrir en esta vida ni vamos a pasar dificultades ni pruebas ni tentaciones, incluso algunos atrevidos enseñan que el creyente es un “Superman”, me gustaría decirte algo: ¡esto es falso! NO existe el creyente “Superman” que nunca enferma, que nunca pasa escasez, que nunca se cansa, que nunca pasa pruebas . . . y si alguien te dice lo contrario te está mintiendo.

Dios probó a su Pueblo y sigue probando a su Pueblo. Tenemos un versículo que nos dice claramente que un hombre fue probado por Dios, Abraham, el amigo de Dios:
“Aconteció que después de estas cosas, Dios probó a Abraham . . .”
Génesis 22:1
“Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac . . .”
Hebreos 11:17
No solamente nuestro Padre Abraham fue probado, también nuestro Pueblo, Israel, fue probado en el desierto.
“Y te acordarás de todo el camino por donde el SEÑOR tu Dios te ha traído por el desierto durante estos cuarenta años, para humillarte, probándote, a fin de saber lo que había en tu corazón, si guardarías o no sus mandamientos.”
Deuteronomio 8:2
Ninguna prueba está diseñada para que NO la superemos, todas las pruebas están diseñadas para asegurarnos que tenemos la madurez para entrar al siguiente nivel espiritual, a la siguiente fase de nuestras vidas. Hay fases en nuestra vida y cuando acaba una fase debemos pasar por una prueba para llegar a la siguiente fase, si no pasamos la prueba debemos permanecer en la misma fase que estábamos.
Dios también probó a su amado Hijo Yeshua:
“Entonces Yeshua fue llevado por el Espíritu al desierto para ser tentado por el diablo.”
Mateo 4:1
Una cosa interesante cuando miras el griego es que la palabra griega para “tentación” es la misma que para “prueba”. El Espíritu Santo envió a Yeshua al desierto para ser tentado/probado. Yeshua era perfecto y fue tentado. Antes de iniciar su ministerio Yeshua tuvo que ser probado.
Hay dos tipos de tentaciones / pruebas:
-      Las que nosotros mismos producimos. Debido a nuestra desobediencia nos metemos en diferentes pruebas / tentaciones. Dios NO tiene nada que ver con este tipo de pruebas porque Dios NO tienta/prueba a nadie usando algo pecaminoso (el mal).
“Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido.”
Santiago 1:13 y 14
Gracias a Dios que incluso en medio de estas pruebas podemos clamar a Dios y podemos ser liberados.
 “si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.”
II Crónicas 7:14
Las que son por la voluntad de Dios. Las pruebas que experimentamos por la voluntad de Dios, son pruebas que nos vienen con una salida como nos indica el siguiente versículo:
“No os ha sobrevenido ninguna tentación / prueba que no sea común a los hombres; y fiel es Dios, que no permitirá que vosotros seáis tentados / probados más allá de lo que podéis soportar, sino que con la tentación / prueba proveerá también la vía de escape, a fin de que podáis resistirla.”
I Corintios 10:13
Dios nos da la tentación juntamente con la salida. Estas son las pruebas que nos vienen por la perfecta voluntad de Dios. Este tipo de prueba es llamada “la prueba de nuestra fe”.
“En lo cual os regocijáis grandemente, aunque ahora, por un poco de tiempo si es necesario, seáis afligidos con diversas pruebas, para que la prueba de vuestra fe, más preciosa que el oro que perece, aunque probado por fuego, sea hallada que resulta en alabanza, gloria y honor en la revelación de Yeshua HaMashiaj.”
I Pedro 1:6 y 7
 “Tened por sumo gozo, hermanos míos, el que os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia, y que la paciencia tenga su perfecto resultado, para que seáis perfectos y completos, sin que os falte nada.”
Santiago. 1:2-4
Nuestra Fe necesita ser probada. La prueba de nuestra fe produce paciencia y cuando la paciencia se produce, podemos recibir las promesas de Dios. La fe y la paciencia traen el cumplimiento de las promesas de Dios.
“. . . a fin de que no seáis perezosos, sino imitadores de los que mediante la fe y la paciencia heredan las promesas.”
Hebreos 6:12
Por la fe y la paciencia podemos recibir las promesas de Dios. Si no somos probados no se producirá paciencia en nuestra vida y no heredaremos las promesas.
Estos dos versículos usan la misma palabra española para “paciencia”, pero en griego son dos palabras diferentes con matices diferentes, veamos:
“ . . . sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia – HUPOMONE -”
La palabra griega que tenemos en Santiago es HUPOMONE, dicha palabra viene de dos palabras:
HUPO = BAJO MONE = MORADA
¿Qué sucede cuando viene una prueba a nuestra vida? Si somos creyentes, corremos a Dios, corremos y vamos a su presencia, bajo sus alas, bajo su morada. Toda prueba nos lleva a la morada de Dios, nos lleva a permanecer bajo Su Presencia. Un versículo muy interesante donde podemos ver la palabra MONE como verbo (gr. meno) se encuentra en Juan:
“Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo si no permanece en la vid, así tampoco vosotros si no permanecéis en mí.”
Juan 15:4
La prueba produce que permanezcamos en Él, que demos mucho fruto.
“Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto, porque separados de mí nada podéis hacer.”
Juan 15:5
Permanecer en Yeshua también implica permanecer en su Palabra, que su Palabra more en nuestros corazones.
“Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis y os será hecho.”
Juan 15:7
La otra palabra griega para paciencia en Hebreos 6:12 es . . . MAKROTHUMIA.
“. . . mediante la fe y la paciencia – MAKROTHUMIA - heredan las promesas.”
Esta palabra también está compuesta de dos:
MAKRO = LARGURA THUMIA = ANIMO / PASIÓN
En algunas ocasiones, se ha traducido por “longanimidad”, esta palabra nos habla de perseverar amando al Señor en medio de la prueba.

En medio de la prueba necesitamos HUPOMONE y necesitamos MAKROTHUMIA, necesitamos permanecer en Dios y en su Palabra, necesitamos perseverar en nuestra pasión y nuestro amor hacia Él.
“Señor, aunque estoy enfermo, aunque tengo escasez, aunque me están atacando, 

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